
Colaboración de Baptist Health
– Cada vez hay más evidencia que sugieren que beber de dos a tres tazas de café al día puede apoyar la salud del corazón, mejorar el metabolismo y contribuir a un envejecimiento saludable cuando se combina con hábitos de vida saludables.
– Para muchas personas, el café forma parte de la rutina matutina. Más allá de ayudar a sentirse más despiertos, las investigaciones sugieren que el consumo moderado de café también puede ofrecer beneficios para la salud a largo plazo, incluida una mejor salud cardíaca y metabólica.
– “El café contiene compuestos naturales como la cafeína y los ácidos clorogénicos, que pueden ayudar a reducir la inflamación, el estrés oxidativo y la disfunción metabólica, todos factores que pueden influir en la salud cardiovascular”, afirmó el Dr. Adedapo (Dapo) Iluyomade, cardiólogo preventivo de Baptist Health Miami Cardiac & Vascular Institute.
– Las investigaciones sugieren que las personas que beben alrededor de dos a tres tazas de café al día pueden experimentar los mayores beneficios para la salud.
– El consumo moderado se ha asociado con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2, accidente cerebrovascular y deterioro cognitivo, al tiempo que favorece un envejecimiento más saludable.
– Gran parte del potencial del café proviene de sus antioxidantes naturales y otros compuestos bioactivos, que pueden ayudar a mejorar la sensibilidad a la insulina, favorecer la salud de los vasos sanguíneos y reducir la inflamación crónica. Estos efectos pueden contribuir con el tiempo a una mejor salud cardiovascular y metabólica.

– El Dr. Iluyomade explicó que el café puede formar parte de un estilo de vida saludable para el corazón, pero no debe sustituir las medidas preventivas comprobadas.
– “La actividad física regular, una dieta equilibrada, un sueño de calidad y la atención médica preventiva siguen siendo la base de la salud cardiovascular. Para muchas personas, disfrutar del café con moderación puede encajar bien dentro de esas rutinas saludables”, subrayó.
– La forma en que se prepara el café también marca una diferencia. Agregar grandes cantidades de azúcar, jarabes saborizados o cremas con alto contenido de grasa puede reducir muchos de sus posibles beneficios para la salud.
– Las personas con presión arterial alta no controlada, ciertos trastornos del ritmo cardíaco o sensibilidad a la cafeína también deben hablar con su médico sobre la cantidad de café adecuada para ellas.
– Si bien el café no es la opción adecuada para todas las personas, el consumo moderado puede ser una forma más de apoyar la salud cardíaca y metabólica a largo plazo.
– Combinado con chequeos regulares y hábitos diarios saludables, incluso las pequeñas decisiones de estilo de vida pueden marcar una diferencia significativa con el tiempo.

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