
Redacción Revista LEA
– Año tras año, hasta completar las 30 ediciones en este 2026, la Fundación de los Clubes Rotarios de Panamá (FCRP), ha llevado a efecto, proactivamente, el Taller de Liderazgo Juvenil, que se ha convertido en el nicho perfecto para descubrir e impulsar líderes desde las aulas escolares de toda la nación panameña.
– En esta ocasión, la cita se realizó del 6 al 11 de septiembre con la participación de 37 jóvenes estudiantes, quienes se llevaron inumerables enseñanzas, con el compromiso de ponerlas en práctica en sus planteles educativos y en sus comunidades.
– En esta edición compartimos el discurso de clausura del XXX Taller de Liderazgo Juvenil, proferido por el presidente de la Fundación de los Clubles Rotarios de Panamá, Luis Della Togna.
– “Distinguidos miembros de los Clubes Rotarios de Panamá que hoy nos acompañan, representantes del Ministerio de Educación, patrocinadores, capacitadores, docentes y, muy especialmente, queridos jóvenes.
– Llegamos al final de una semana que, estoy seguro, permanecerá en la memoria de cada uno de ustedes.
– Durante estos días no solamente han recibido conocimientos. Han aprendido a comunicarse mejor, a trabajar en equipo, a tomar decisiones, a reconocer sus fortalezas, a escuchar otras opiniones y, sobre todo, a comprender que liderar no significa simplemente dirigir, sino tener la capacidad de inspirar, servir y contribuir positivamente en la vida de los demás.
– También han tenido la oportunidad de convivir con jóvenes provenientes de distintas provincias y comarcas de nuestro país. Jóvenes con historias y realidades diferentes, pero con algo en común: el deseo de aprender, superarse y construir un mejor futuro.
– Ahora comienza, quizás, la parte más importante de este Taller: ¿Qué harán ustedes con lo aprendido cuando regresen a sus escuelas, familias y comunidades?

– Porque el verdadero resultado de esta experiencia no estará solamente en el certificado que hoy reciben. Estará en la forma en que utilicen estos conocimientos; en las decisiones que tomen; en cómo enfrenten las dificultades; y, especialmente, en la capacidad que tengan para compartir con otros lo que aquí han aprendido.
– Queridos jóvenes: hace unos días les decía que el talento no tiene código postal y que su lugar de origen no determina hasta dónde pueden llegar.
– Hoy, al concluir esta experiencia, quisiera agregar algo más: El talento abre posibilidades, pero son la disciplina, los valores, la perseverancia y el servicio los que convierten esas posibilidades en futuro.
– Quiero expresar nuestro profundo agradecimiento al Ministerio de Educación, por acompañarnos en esta misión; a nuestros patrocinadores, Fundamigos y clubes rotarios, cuyo respaldo permite que este programa continúe llegando a jóvenes de todo el país.
– A los docentes, gracias por acompañarlos, orientarlos y creer en sus capacidades.
– Y de manera muy especial, nuestro reconocimiento a los capacitadores y facilitadores, quienes generosamente han compartido durante estos días sus conocimientos, experiencias y, sobre todo, su tiempo. Cada enseñanza que ustedes han transmitido constituye una semilla que esperamos continúe dando frutos durante muchos años.
– Quiero hacer, también, un reconocimiento muy especial a nuestra directora ejecutiva, licenciada Mixila Villamonte, quien, junto con su equipo administrativo integrado por Marilenis, Yadira y María, ha tenido la responsabilidad de coordinar y llevar adelante este Taller.
– Detrás de cada actividad, de cada detalle y de cada joven que pudo estar aquí, existe un importante trabajo de organización, dedicación y compromiso que muchas veces no se ve, pero que resulta indispensable para alcanzar los resultados que hoy celebramos.
– A Mixila y a todo su equipo, nuestro reconocimiento y sincero agradecimiento por hacer posible, una vez más, esta extraordinaria experiencia para nuestros jóvenes.
– Finalmente, a ustedes, queridos jóvenes, gracias por aceptar este desafío.

– Regresen a sus comunidades con nuevos conocimientos, pero también con una responsabilidad: ser multiplicadores de esta experiencia. Compartan lo aprendido. Ayuden a otros. Atrévanse a proponer nuevas ideas.
– Sean ejemplos en sus escuelas y recuerden siempre que el verdadero liderazgo comienza cuando ponemos nuestras capacidades al servicio de los demás. Hoy termina este Taller, pero no termina nuestra misión.
– Desde la Fundación de los Clubes Rotarios de Panamá continuaremos llevando oportunidades a nuestros jóvenes, acercándonos cada vez más a aquellos que viven lejos de los grandes centros urbanos y descubriendo el enorme talento que existe en cada rincón de nuestro país.
– Porque cada joven que descubre sus capacidades, es una nueva posibilidad para Panamá. Hoy no estamos simplemente clausurando un Taller. Estamos enviando de regreso a sus comunidades nuevos líderes, nuevas ideas y nuevos sueños.
– Y mientras exista un joven dispuesto a aprender, un maestro dispuesto a enseñar y una oportunidad que podamos ayudar a crear, la Fundación de los Clubes Rotarios de Panamá continuará haciendo lo que ha hecho durante tantos años: sembrando oportunidades, formando líderes y, sobre todo, sembrando futuro. Muchas gracias”.
– En el acto, asimismo, se escuchó la voz de los líderes por conducto del joven Johnny Rujano, quien cursa estudios en el Instituto Sun Yat Sen:
– «Primero que todo, quiero aprovechar este momento para expresar mi más sincero agradecimiento por este taller de liderazgo, y especialmente al presidente de la Fundación de los Clubes Rotarios de Panamá, Luis Della Togna, y a Antonio Fistonich, coordinador del trigésimo taller de liderazgo.
– Le agradezco de corazón a la señora Mixila Villamonte y a las integrantes de la Fundación, Marilenis, Yadira y María.
– Por supuesto, quiero dar las gracias a los patrocinadores de este evento, personas muy preparadas y sabias en sus respectivas áreas. Gracias a ellos pudimos aprender algo nuevo, pero, sobre todo, adquirir conocimientos que llevaremos con nosotros mucho más allá de esta actividad.
– Lo que aprendimos aquí no tiene por qué quedarse solamente en este salón; podemos llevarlo a nuestras escuelas, a nuestras comunidades, a nuestros hogares y a cada espacio en el que tengamos la oportunidad de ejercer nuestro liderazgo.

– Ser líder no significa solamente tener un cargo, dar instrucciones o estar al frente de un grupo. Ser líder significa tener la capacidad de inspirar, de escuchar, de ayudar y de generar un cambio positivo en los demás. Atesoraremos cada consejo y cada frase inspiradora, pues nos servirán para enfrentar nuevos retos y convertirnos en personas más participativas.
– Gracias a los organizadores por brindarnos esta oportunidad; como estudiantes y jóvenes líderes, espacios como este nos permiten descubrir nuestras capacidades y darnos cuenta de que tenemos mucho más potencial del que a veces imaginamos.
– Me quedo no solamente con todo lo que aprendí, sino también con todas las experiencias que viví junto a cada líder con el que tuve la oportunidad de conversar, intercambiar opiniones y compartir un buen momento. Haber conocido personas increíblemente amables e inteligentes ha hecho que todo esto valga la pena».

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