
Por Eva E. Montilla, Revista LEA
– A lo largo de tres décadas y media, la Fundación Operación Sonrisa ha sido la gran oportunidad para los niños, jóvenes y adultos, con padecimientos de paladar y labio hendido, para superar la situación, ya que algunos de ellos no podían hablar claramente y tampoco sonreír.
– En hogares con ingresos muy reducidos, estos casos son difíciles de atender y corregir, ya que una cirugía reconstructiva involucra costos completamente fuera de esos presupuestos familiares.
– Gracias a la labor de la Fundación Operación Sonrisa y de los aportes que reciben de personas y empresas solidarias, son muchos los que han superado la condición y se han integrado por completo a la actividad diaria del resto de la sociedad.
– Ayer 26 de febrero de 2026, esta organización “inauguró oficialmente su Centro de Atención Integral, en Llanos de Curundu, (antigua Zona del Canal), un espacio permanente creado para brindar atención continua y especializada a niños, jóvenes y adultos con labio y paladar hendido, a lo largo de todo su proceso de tratamiento”.
– En tan importante ocasión, la directora ejecutiva de la Fundación, Marielena Berberián, resaltó: “Este centro representa nuestro compromiso con una atención digna y continua para todos nuestros pacientes. No se trata solo de una cirugía, sino de acompañar a cada niño y a su familia en un proceso que impacta su salud, su desarrollo y su futuro. Un regalo para toda la vida”.
– También recordó a los esposos William “Bill” Magge y Kathy Magge, quienes trajeron el proyecto Operación Sonrisa a Panamá, que ya habían creado en 1982 en los estados Unidos de América. Para la inauguración de la filial a nuestro país, asistió la hermana Beth Marshall.
– Berberián aprovechó el momento para agradecer a los aliados del sector privado y de fundaciones, a su equipo de trabajo, a su familia, a entidades del Gobierno nacional como el Ministerio de Salud, al Despacho de la Primera Dama actual y de otras administraciones, IPHE; y a la Arq. Grace Hernández.
– Al finalizar su intervención dijo: “Gracias de corazón por acompañarnos en este día tan significativo. Este centro es una promesa cumplida y una responsabilidad renovada. Es la certeza de que cuando trabajamos juntos, con compromiso y amor, podemos transformar vidas y construir un futuro en donde cada paciente y cada familia puede sonreír con dignidad, confianza y esperanza”.

– Por su parte, Sara Sasso, presidenta de la Junta Directiva, subrayó que “es importante que podemos celebrar todos juntos este sueño que se gestó hace 35 años y que con el aporte de muchos panameños y el esfuerzo conjunto hoy es una realidad”.
– “Nos enorgullece mucho abrir las puertas de nuestro Centro de Atención Integral, el cual no solamente es un espacio más cómodo y estéticamente más bonito, sino, por el contrario, hoy se inicia una nueva etapa en la que nuestros pacientes y sus familias podrán beneficiarse de la atención integral que siempre han recibido, pero hoy desde un espacio distinto”, manifestó.
– Realzó: “La calidad humana y profesional que nuestros pacientes reciben de nuestros voluntarios médicos y de las distintas disciplinas que complementan la atención. Por todo esto, me enorgullece mucho compartir con ustedes que uno de nuestros grandes pilares es el grupo de voluntarios, del cual me siento muy honrada de ser parte desde hace casi 24 años”.
– Indicó que se trata de “un grupo que cuenta con profesionales con servicio voluntario de 10, 15, 20 y hasta 35 años de trabajo. Eso es entrega, señores. Eso es compromiso y es lo que caracteriza nuestra misión: un equipo humano con grandes profesionales y con personas de talla humana excepcional, nuestro principal activo”.
– Igualmente, acentuó: “La labor de nuestra directora ejecutiva, Marielena Berberián, quien en cada paso y en cada momento es notoria su entrega y su dinamismo”, al igual que al equipo administrativo de la Fundación.
– Asimismo, dio a conocer su agradecimiento a la “Junta Directiva por el compromiso y por acompañarnos en todo momento. Somos un gran equipo juntos”.
– Antes de concluir, Sasso pidió “un gran aplauso a una persona que ha sido una presencia constante, de mucha visión y compromiso y de la cual todos hemos aprendido y que hoy nos sigue acompañando como presidente honorario: el señor Eugene Altieri, quien forjó este sueño desde sus inicios y hoy nos honra con su presencia al igual que su familia”.
– En el evento también se escucharon los testimonios de las hermanas Kathy Magee y Beth Marshall, quienes viajaron desde Estados Unidos, especialmente, para estar presentes en la inauguración del Centro de Atención Integral, y compartieron que se sentían orgullosas de estar presentes en tan importante acontecimiento para la Fundación Operación Sonrisa.
– Ambas remarcaron el agradecimiento a los voluntarios, ya que “sin ellos, no somos nada”, también a la Fundación Operación Sonrisa, a la Junta Directiva, a Eugene Altieri, a Marielena Berberián y a Arlene Arias de Moreno.
– De igual manera, explicaron que el Dr. Bill Magee, uno de los fundadores, no pudo venir a Panamá en esta ocasión.

– En el transcurso del acto inaugural, participó el viceministro de Salud, Manuel Zambrano Chang. Precisó acerca de la importancia que tanto el presidente José Raúl Mulino y el ministro Fernando Boyd Galindo, conceden a la Fundación y a la labor que realiza.
– Además, puntualizó en la felicidad que esta organización ha dado a los miles de niños que ahora pueden sonreír, luego de los tratamientos recibidos de parte de los equipos médicos, del resto de los voluntarios y del personal de la misma.
– El cierre de las exposiciones estuvo a cargo de la joven Fátima Mena, una de las niñas que recibió la atención de profesionales de la Fundación Operación Sonrisa, ya que nació en 2005 con el paladar hendido. A los 8 días tuvo su primera cita con el pediatra, Dr. Luis Lezcano, quien orientó a su madre para que fuera a la Fundación Operación Sonrisa porque allí la podrían ayudar.
– Así ingresó a la “familia Operación Sonrisa”. Su proceso fue delicado. Advirtió que es una persona que no tiene campana, por lo que durante muchos años pasó por evaluaciones y una cirugía.
– Gracias a esta institución fue operada, obtuvo una atención especializada y finalmente pudo hablar. Por ello agradeció a su madre que ha sido su fortaleza, a cada médico, especialmente al Dr. Carlos De León, personal de la Fundación y todos los que la ayudaron para que ahora pueda sonreír y hablar con confianza.
– Actualmente pasó de ser paciente a voluntaria, y está feliz porque no solo recibe ayuda, sino que también la da y hoy representa a Panamá en Guatemala. “Operación Sonrisa no solamente transformó mi sonrisa, sino mi vida”, finalizó.
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