¿Y la coma vocativa?

El autor del artículo es periodista, profesor de Español y magíster en Educación. La coma del vocativo sirve para establecer comunicación o saludar. (Foto, Revista LEA con ayuda de la IA).

Por Robert K. Fernández

– En Panamá la coma vocativa ha desaparecido, no es importante; es más, ninguna forma de puntuación merece la atención de los panameños hablantes. 

– La coma vocativa es aquella que sirve para separar la persona o cosa personificada en una frase, con el fin de establecer contacto  comunicativo, una respuesta o una reacción: “Pedro, señala el sujeto en esta oración”.  Aquí se le ordena a Pedro realizar una acción.  No es lo mismo que “Pedro señala el sujeto en esa oración”.

– La expresión “Buenos días Panamá” empleada en un noticiero de televisión local carece de la coma: “Buenos días, Panamá”, es la expresión correcta porque se le está deseando una feliz mañana a todo el país, es decir, Panamá es el vocativo. 

– Igual ocurre con “Vamos Panamá” empleado por la selección panameña de fútbol en el Mundial pasado para animar a todo el país: “Vamos, Panamá” es la forma correcta de escribirla.

– “Buenos días estimados lectores” es otro uso inadecuado, pues falta la coma. Si se le está llamado la atención a los lectores, entonces se necesita la coma: Bueños días, estimados lectores.  

“Alerta Panamá” dice una televisora en un programa de cantantes. “Alerta, Panamá” es el mismo caso de “Vamos Panamá” y también le falta la coma del vocativo.

– No es una necedad insistir en el uso de esta coma, porque no será posible distinguir entre “Juan, termina de limpiar la sala” y “Juan termina de limpiar la sala”. 

– En el primer caso, se le ordena a Juan que termine la labor y en el segundo caso Juan realiza la labor. Esa coma puede ir después del vocativo, a mitad de la expresión o al final: “Termina de limpiar la sala, Juan”, “Termina, Juan, de limpiar la sala”.

– La coma del vocativo sirve para establecer comunicación o saludar: “Buenos días, Matilde”; llamar la atención.: “¡Cuidado!, Manuel, con el camión”; pedir u ordenar algo: Pedro, saluda a tu tío”; llamar la atención: “¡Oiga, tenga cuidado con el perro”.

– Los medios de comunicación social, sobre todo los escritos, deben poner más atención en la redacción de sus periodistas y encauzarlos por el camino del debido respeto a las normas básicas del idioma español, pues el empleo del vocativo es lo más elemental de la buena escritura.

– No podemos continuar capacitando a los hablantes panameños con imposiciones de quienes creen que tienen el poder mediático para imponer sus ideas sin sustentación gramatical. El idioma tiene sus normas y no pueden ser cambiadas solo por este prurito.

– Ahora que la Academia Panameña de la Lengua cumple 100 años y afirma que durante ese tiempo ha luchado por mantener el uso adecuado del idioma español, es necesario que continúe esa ingente labor frente a un enemigo que se esfuerza cada vez más en destruir el medio de comunicación más importante del ser humano: la lengua. 

“Hoy los retos son distintos y monumentales, pues si antes se luchaba por la corrección en el hablar y en el escribir, hoy, además, la batalla es contra esas depredadoras del idioma que son las redes sociales, y para que la inteligencia artificial que todo lo sabe, pero que mucho se equivoca, nos hable y escriba como Dios manda o, mejor dicho, como mandan las Academias”, afirmó recientemente el Dr. Eduardo Ritter, presidente de la Academia Panameña de la Lengua, en el discurso de los 100 años de esta institución.

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