
Por Robert K. Fernández
– En artículos anteriores, nos hemos referido al desajuste lingüístico del empleo del pasado del subjuntivo en reemplazo del pasado del indicativo en las oraciones subordinadas para expresar hechos reales pasados y concluidos.
– Este injustificado desajuste lingüístico tiene su origen en la literatura: «Clara deseaba que el mundo no fuera tan cruel con los que amaba.» Así lo expresó Isabel Allende en su Casa de los espíritus, escrita en 1982.
– Según la inteligencia artificial (IA), el subjuntivo se empleaba para crear belleza, transmitir emociones profundas y añadir matices de significado a las obras.
– Por otro lado, el modo subjuntivo es un tiempo y modo de los verbos que sirve para expresar dudas, deseos, emociones, suposiciones o cosas que no son reales o seguras: «Comeremos la comida que prepare nuestra madre».
– El primer verbo (comeremos) está en indicativo y el segundo en subjuntivo (prepare). Primero se expresa un hecho real y después se remata con uno posible, que puede suceder.
– Los escritores de cualquier género insisten en usar este tiempo verbal para expresar un hecho real. En este sentido, el lingüista Samuel Gili y Gaya señala en su Curso superior de sintaxis española (Pág. 179) que se trata hoy de un mero artificio que algunos escritores emplean, ya por afectar arcaísmo, ya con el afán de distinguirse del lenguaje corriente.
– Nuestros escritores quieren quedarse en los tiempos arcaicos empleando oraciones en las cuales, por una parte, señalan un hecho real y después concluyen con una acción incierta usando el pasado del subjuntivo como si fuera el indicativo:
– “Su fallecimiento se produce tres días después de que asegurase en una entrevista con People que seguía trabajando…” En este caso, su fallecimiento o se produjo tres días después de que aseguró en una entrevista con People…
– Diariamente, sobre todo, escuchamos a nuestros periodistas y comentaristas proferir este uso inapropiado del subjuntivo por el de indicativo sin tomar en cuenta el mal que les hacen a los miles de usuarios del idioma español, ya sean estudiantes y otras personas que dependen de los medios de comunicación como sus maestros en el aprendizaje de esta lengua.
– “El ministro de Seguridad Nacional israelí, el ultraderechista y exconvicto Itamar Ben Gvir, llamó públicamente al asesinato de entre “30 y 40 personas” cada noche en Gaza, en un pocast publicado en las últimas horas con Rom Braslavski, quien fuera rehén de Hamás en la Franja”. Aquí el podcast publicado se dio con Rom Braslavski, quien fue rehén de Hamás.
– Pero aunque se realicen esfuerzos por corregir esta descomposición lingüística que sufre la lengua española de parte de quienes juraron defenderla, desde las aulas universitarias unos y desde la vida práctica algunos, muchos todavía no entienden su alcance.
– “Cinco médicos residentes de Cirugía General del Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid serán reubicados en otras unidades formadoras, luego de que la Comisión Nacional de Docencia de Médicos Residentes e Internos del Ministerio de Salud (Minsa) detectara incumplimientos laborales y académicos y recibiera denuncias de acoso laboral que, según la Resolución No. 248, fueron comprobadas y sancionadas administrativamente”.
– Lo cierto es que la Comisión detectó incumplimientos y recibió denuncias de acción laboral, hechos reales y comprobables y no ficticios. ¿Se requiere volver a consultar los textos gramaticales o simplemente dejar el uso de este subjuntivo por indicativo como algo normal y corriente?
– “Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá habían estado avanzando en las semanas posteriores a que el presidente Donald Trump amenazara por primera vez con aranceles de un 50 por ciento a los productos canadienses”. ¿Amenazara o amenazó? Si fuera amenazara, entonces no sería real lo que dice Trump.
– Es una necesidad imperante volver a revisar nuestros textos de aprendizaje del español para evitar caer en desajustes lingüísticos.
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