“Panamá no puede seguir tomando decisiones estratégicas desde la improvisación, polarización o presión del momento”, Severo Sousa

Roderick Gutiérrez, expresidente (i); y Severo Sousa, presidente de la Cámara Minera de Panamá (d). (Foto, Revista LEA).

Por Eva E. Montilla, Revista LEA

– Un nuevo periodo se inició ayer, 22 de mayo de 2026, en el devenir de la Cámara Minera de Panamá (CAMIPA), con el acto de toma de posesión de la nueva junta directiva para el bienio 2026-2028, presidida por el Ing. Severo Sousa, en un momento muy importante para el país.

– Sousa es un experimentado líder empresarial y se ha destacado como presidente de la Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón, del Consejo Empresarial Logístico (COEL), del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP) y del Consejo Empresarial Estados Unidos-Panamá (USPA).

– A continuación, reproducimos el discurso pronunciado por el presidente Sousa, “Panamá frente una decisión país”:

– “Luego de la excelente labor que realizara Roderick (Gutiérrez) en su junta directiva, a mí me toca asumir esta presidencia con humildad, pero también con mucha conciencia de la responsabilidad que implica este cargo en un momento que es decisivo para Panamá.

– Porque hoy no estamos aquí únicamente para hablar de minería. Hoy estamos aquí para hablar del futuro de este país. Panamá enfrenta una decisión país, es una decisión que no solamente define el rumbo de un sector productivo, sino también la calidad de nuestras instituciones, la estabilidad de nuestro modelo económico y la capacidad que tendremos como nación de construir desarrollo sostenible en el tiempo.

–  Me gustaría ser muy claro desde el inicio. Panamá no puede seguir tomando decisiones estratégicas desde la improvisación, la polarización o la presión del momento.

– El país merece más, merece serenidad, merece institucionalidad, merece decisiones firmes y que estas decisiones estén construidas sobre evidencia y visión de largo plazo.

– El verdadero debate ya no es minería sí o minería no, el verdadero debate es qué tipo de país queremos ser. Un país que siga atrapado en la confrontación permanente, o un país capaz de construir consensos alrededor de su futuro.

– Creo en lo segundo. Por ello siempre que he podido, he participado en diálogos nacionales cuando se han dado. Creo que Panamá es capaz de discutir temas complejos con madurez, sin renunciar ni al desarrollo económico ni a la protección de su entorno natural, pero para lograrlo necesitamos recuperar algo fundamental, la credibilidad institucional.

– Las decisiones relacionadas con el futuro del sector minero deben basarse en evidencia técnica verificada y mucha transparencia, por eso es vital que podamos comunicar adecuada y responsablemente los resultados de la auditoría integral que se ha venido llevando a cabo en la mina de Colón.

Integrantes de la nueva Junta Directiva de CAMIPA. (Foto, Revista LEA).

– La ciudadanía en su momento expresó su derecho a exigir conocer la realidad sobre cómo se desarrolla el proyecto minero más importante en la historia de este país y el Gobierno tiene la obligación de garantizar que así sea.

– Por eso también hay que resaltar el que haya escogido a una de las más reconocidas certificadoras del mundo para responder a la duda de los panameños, porque el desarrollo no puede construirse sobre percepciones y la confianza no puede sostenerse sin credibilidad.

– Durante los últimos años este debate ha dejado huellas profundas en este país. Ha generado incertidumbre, ha afectado la inversión y ha debilitado la confianza en la capacidad de Panamá para tomar decisiones estables y previsibles.

– Pero también nos ha dado lecciones importantes. Lecciones sobre la importancia de la transparencia, sobre la necesidad de fortalecer nuestras instituciones y sobre la fragilidad de la confianza pública, porque la confianza tanto nacional como internacional, tarda décadas en construirse y apenas unos minutos en perderse.

– Y cuando un país pierde confianza no solamente pierde inversión, pierde oportunidades, pierde competitividad y pierde la capacidad de desarrollo para su gente, por eso este momento exige madurez.

– El país necesita un enfoque que trascienda la coyuntura y que permita tomar decisiones con visiones de largo plazo y, en ese sentido, también evitar entender que el desarrollo de Panamá exige instituciones sólidas y previsibles capaces de sostener decisiones técnicas mucho más allá de los ciclos políticos de cinco años.

– No puede haber desarrollo sostenible cuando las decisiones estratégicas del país cambian constantemente al ritmo de la presión política o de la coyuntura del momento.

– Por ello, aprovecho para hacer un llamado respetuoso, pero firme, ante recientes iniciativas legislativas que, tal vez, con buena intención, pero sin la consulta apropiada, pueden ocasionar serias afectaciones al desarrollo no solamente de la minería no metálica en esta ocasión, sino de otros sectores relacionados como son la construcción, la banca y hasta la agricultura.

– Igualmente hacemos el mismo llamado para que el Ejecutivo también nos tome en cuenta para futuras iniciativas. Sin estabilidad institucional respaldada y alineada con los tres poderes del Estado, no puede haber desarrollo sostenible.

– Por otro lado, tenemos que reconocer con responsabilidad el impacto económico y social que ha tenido este proceso.

Ana Patricia Alfonso Salinas, representante de CID GALLUP. (Foto, Revista LEA).

– Miles de empleos se perdieron, más de 35.000 según diversos estudios, cadenas productivas enteras se interrumpieron, más o menos 2.000 empresas panameñas se vieron afectadas enormemente, algunas incluso desaparecieron, su gran mayoría pymes y el país entero como se ha visto, pero especialmente muchas comunidades fuera de la capital han estado enfrentando incertidumbres durante un periodo demasiado prolongado.

– Se habla de que se perdieron cerca de 3.500 millones de dólares en ingresos durante estos años.  Ignorar eso sería por lo menos injusto, pero igualmente también sería un gran error pensar que el desarrollo económico puede darse sin sostenibilidad ambiental o sin legitimidad social.

– Pero Panamá no tiene por qué escoger entre desarrollo y sostenibilidad como se ha venido viendo por ahí. Tenemos que aprender a exigir ambas cosas.  Ese es el estándar que debemos construir como país y ahí es donde esta Cámara quiere aportar.

– Queremos promover una conversación seria, moderna y responsable, basada en principios claros, institucionalidad, transparencia, seguridad jurídica, protección ambiental y desarrollo, pero con responsabilidad social.

– ¿Y saben qué? Todo eso se puede porque la minería del siglo XXI no es ni remotamente la minería del pasado.  El mundo está atravesando una transformación energética profunda, los minerales críticos son esenciales para esa transición, la tecnología limpia y el desarrollo industrial del futuro.

– La pregunta no es si estos recursos son necesarios, la pregunta es si Panamá quiere perder la oportunidad que tenemos de ser parte de aquellos países que estarán preparados para gestionarlos con responsabilidad, transparencia y legitimidad.

– O si desarrollaremos la minería como una plataforma de desarrollo económico e industrial, transformándola para que sirva como catalizador en la transferencia de conocimiento, la modernización de la infraestructura, creación de clústeres que permitan un mayor auge en el interior del país y que, a su vez, queden como un legado para nuestros hijos y nietos.

– O, si por el contrario queremos negarles ese futuro que varios países del área ya están aprovechando y otros están en vías de cambiar su legislación para también hacerlo.

– Panamá tiene condiciones extraordinarias y todos aquí lo sabemos.  Su posición geográfica, su vocación logística, su conectividad, su capital humano, su potencial estratégico.

– Hemos podido aprovechar debidamente estas condiciones cuando hemos desarrollado un hub logístico a nivel internacional con el canal, los puertos, zonas francas, zonas libres y qué tal si lo hubiéramos unido al potencial geológico y estratégico técnico que nos permita fácilmente posicionarnos como un hub regional de minerales críticos y ¿por qué no?, hasta en tecnología también.

– Insisto, ninguna de estas ventajas va a ser suficiente sin instituciones fuertes. Sin institucionalidad no hay confianza, sin confianza no hay inversión seria y sin inversión seria no existe el desarrollo sostenible.

– Por eso el reto de Panamá no es solamente económico, es institucional. Y desde esta Cámara nosotros asumimos, con esta nueva junta directiva, el compromiso de seguir el legado que nos dejó la junta directiva anterior y contribuir a ese propósito nacional.

– Nosotros no venimos a imponer posiciones, venimos a construir puentes, no venimos a profundizar divisiones, venimos a promover diálogo y responsabilidad.

– No se trata de escoger sectores, sino de desarrollar de forma responsable y sostenible lo que podamos aprovechar de todos y cada uno de los sectores para beneficio no solamente nuestro, sino de las próximas generaciones de panameños.

Zorel Morales, director ejecutivo de CAMIPA. (Foto, Revista LEA).

– Panamá está claro ya. Hoy necesita menos confrontación y más visión, menos ruido y más decisiones serias. Y tenemos que tener claro que las grandes naciones no se construyen evitando las decisiones difíciles, sino enfrentándolas con firmeza y con visión de futuro.

– Ese es el desafío que realmente tenemos por delante. Se necesitan decisiones históricas que marquen el camino hacia el desarrollo responsable y sostenible de todo el sector minero, que brinden beneficios a todos los panameños.

– Estoy convencido de que Panamá tiene la capacidad de estar a la altura de enfrentar este tipo de decisiones, porque ya lo hemos hecho muchas veces en el pasado”.

– La nueva Junta Directiva de CAMIPA está integrada así: presidente, Severo Sousa; vicepresidente, Orlando Omar Sugasti Reina; secretaria, Agustina Inés Varela; tesorero, Diego Alejandro Mesa Mejía; vocales, Oliver Hoelzer, Elio Palacio y Michel Mittelmeyer; director del sector no metálico, Roberto Cuevas; director del sector metálico, Julio Benedetti; y director ejecutivo, Zorel Morales.

Despedida del expresidente Gutiérrez

– Tras completar los dos años del periodo para el cual fue escogida la Junta Directiva que presidió, el expresidente Roderick Gutiérrez recordó que a ese grupo le tocó dar la cara y hablar de la minería, durante la campaña electoral de 2024 y posteriormente en el cambio de Gobierno.

– Para Gutiérrez, fue una época en que se necesitaba de más información y CAMIPA no se quedó callada, proporcionó la información requerida, porque “Panamá es un país y la minería es un brazo económico para el mismo”.

– El expresidente de esta Cámara subrayó que “CAMIPA representa a las empresas metálicas y a las empresas no metálicas”.

– Durante el evento se presentaron los resultados de la encuesta realizada por CID Gallup, por parte Ana Patricia Alfonso Salinas, referente a la opinión del público sondeado a través de 1,223 entrevistas en el plano nacional, con la única excepción de la comarca emberá.

– Asimismo, el director ejecutivo de CAMIPA, Zorel Morales, exhibió el video de la campaña de comunicación “Los datos hablan”.

En el orden usual: Leroy Sheffer, Elisa Suárez de Gómez, Temístocles Rosas, Severo Sousa, Rubén Martín Castillo Gill y Yinette Chandeck Cabrera. (Foto, Revista LEA).

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑