El agua: Una obligación inmutable del Gobierno

El autor del artículo, es periodista, profesor de español, corrector de estilo y escritor. La fotografía de la Revista LEA muestra el agua que sale del grifo, pero que no llega a todos los panameños por igual.

Por Robert K. Fernández

– Todos los ministros y directores de instituciones que velan por la salud de los habitantes de la República de Panamá deben conocer los mandatos que la Constitución Política les obliga a cumplir mientras estén realizando sus funciones. 

– Sin embargo, ellos parecen haber olvidado sus deberes y los problemas de salud que se viven a diario afectan más a la población, lo que parece indicar que están fallando en sus deberes.

– En ese sentido, deben saber que el artículo 109 del Capítulo 6, Salud, Seguridad Social y Asistencia Social, de la Constitución Política de Panamá, señala, taxativamente, que es función esencial del Estado velar por la salud de la población de la República.

– De hecho, dice que el individuo, como parte de la comunidad, tiene derecho a la promoción, protección, conservación, restitución y rehabilitación de la salud y la obligación de conservarla, entendida esta como el completo bienestar físico, mental y social. 

– Pero la Constitución no señala qué penas sufrirán los funcionarios si no cumplen con los designios de la Carta Magna; no obstante, si juran acatarlos y no lo hacen, entonces deberían ser castigados con las condenas del caso por faltar a sus deberes patrióticos.  

– Si estos son mandatos de la Carta Magna de la República de Panamá, los cuales debe respetar y cumplir cada nuevo Gobierno del país, ¿cómo es posible que el IDAAN, una de las instituciones garantes de la salud del pueblo por Ley, esté desafiando sus normas sagradas al no brindarle a la población agua potable?; pero, al contrario, sí está hundiendo más a aquellas personas que no tienen los modos ni los medios para pagar por el consumo del vital líquido. 

– La institución tiene el deber ineludible de pelear por sus presupuestos. Para ello deberá citar sus derechos y deberes contenidos en la Constitución cada vez que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) le recorta su presupuesto anual, lo cual es perjudicial para que el IDAAN pueda darle salud, a través del agua potable, a todos los habitantes del país.  

– El IDAAN no brinda agua potable en diversas comunidades del país, pero está dispuesto, en estos momentos, a cortarles el servicio a los morosos en el pago de la factura mensual.

– El cobro, si fuera justiciero, sancionaría a los que verdaderamente no pagan por el consumo del líquido, pero esto no va a solucionar el problema. Quizás se podría buscar una solución para ayudar, como dice la Constitución, a los que no tienen nada, lo cual sería ideal.

No se debe culpar al director del IDAAN, Ing. Rutilio Villarreal, quien advirtió de los peligros que traería el recorte de 430 millones de dólares del presupuesto 2026 de la institución. (Foto, archivo Presidencia de la República).

– No obstante, la medida del corte asimismo afectará a los que han estado cumpliendo con su responsabilidad y que últimamente han decidido dejar de hacerlo por no recibir nada a cambio.

– Claro, porque la institución cobra por el chorro de aire que sale de los grifos, y así la gente no puede fregar, cocinar, bañarse, limpiar el hogar y realizar otras labores por las cuales necesitan del agua y no de soplos de aire.

– ¿Es justo el trato que se le dispensa a varias comunidades? No, de ninguna manera. Que busquen maneras más serias de trabajar en pos del bienestar de la población panameña y extranjera. Los funcionarios del IDAAN, desde el director para abajo, también son parte de los usuarios del agua potable.

– Durante mucho tiempo, pobladores de comunidades de la ciudad capital y de las otras provincias no dejan de clamar por agua potable y, a pesar de todas las promesas del IDAAN, no se produce el milagro que esperan para cumplir con sus necesidades diarias.

– De acuerdo con el último censo, uno de cada cuatro pobladores no recibe agua potable las 24 horas del día y, conforme al plan de Seguridad Hídrica del 2015, un 99% de los usuarios debía contar con agua potable siempre.

– También se indica que la deficiencia en la red de distribución es la causante de la falta de agua en la ciudad de Panamá, San Miguelito y Panamá Oeste. Existen otros factores que dejan a los usuarios sin agua y que no son atendidas puntualmente por el IDAAN.

– Entre ellos, la cantidad de tuberías que se rompen por un motivo u otro, las construcciones de viviendas que desvían el agua que usaba una comunidad primigenia y la contaminación de las fuentes. La falta de agua en la ciudad de Panamá, San Miguelito y Panamá Oeste se debe, según el IDAAN, a las deficiencias de la distribución. Este es uno de los problemas que el IDAAN no ha podido resolver.

– Los panameños están extenuados por los embustes que el IDAAN les espeta a cada rato, como si la entidad no contara con los presupuestos, las maquinarias y los profesionales que están prestos a brindar un servicio óptimo como merecen los nacionales y extranjeros que viven en el país.

– Se sabe que la población aumenta con el tiempo, y para eso la institución debe realizar los estudios pertinentes para dotar a todos del vital líquido. 

– Solo si se dedicaran a trabajar con ahínco, la población no reclamaría la dejadez con que la institución ha administrado por tantos años el dinero que todos pagan por un “no servicio” de agua potable y para que el IDAAN deje de decir que el problema del agua en Panamá no es la planta, sino la red. Entonces, ¿a qué se debe que a cada momento estén realizando trabajos en las plantas potabilizadoras? 

– Sin embargo, no se debe culpar al director del IDAAN, Ing. Rutilio Villarreal, quien advirtió de los peligros que traería el recorte de 430 millones de dólares del presupuesto 2026 de la institución.

– Señaló ante la Asamblea Nacional que la falta de fondos podría causar problemas en el suministro de agua potable en 2026. Agregó que el mantenimiento de la red, plantas, químicos, combustible, seguridad de las instalaciones y la compra de gua a la ACP y Laguna Alta quedarían afectados.

– Parece que tiene razón, pero eso no significa que la falta de presupuesto la recuperará cobrándole a la población por un servicio que, en muchos casos, la institución ha dejado de brindar. 

– Bueno, por lo menos que trate de usar con máxima eficiencia el presupuesto asignado y que el próximo año demuestre, con la Constitución en manos, la maldad que ocasiona el MEF con los recortes presupuestarios.

– El dinero pertenece a todos, por lo tanto, debe servir a propósitos loables, y el suministro eficiente de agua potable es uno de ellos. 

– El MEF es otra institución que debe velar por la salud de los habitantes en general y no promover su inatención.  En todo caso, los “gorgojos humanos” tendrán que aguantar otro año sin gozar del líquido, a menos que se les dote de él constantemente mediante las cisternas, las cuales ya han interrumpido su labor en distintas comunidades debido a una deuda de 52 millones de dólares que tiene el IDAAN con los dueños de ellas.

– Se debe recordar que la Constitución salvaguarda el derecho a todos los pobladores a gozar por tener agua potable. 

– La Constitución mexicana dice: “Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos…”

También se recoge aquí lo que dice que las Naciones Unidas en 2010 que el  agua potable y el saneamiento ambiental son derechos humanos fundamentales para el pleno disfrute de la vida y el ejercicio de todos los derechos humanos.

– ¿Qué más puede decirse sobre este problema fundamental en Panamá? Que se cumpla con los mandatos constitucionales para que haya una verdadera justicia social.

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