Recomendación: “Si comienzan a oír zumbidos o grillos en los oídos, vayan a chequearse”

Es importante cumplir con las recomendaciones formuladas por el Dr. Orlando Sousa, en el cuidado de la audición. (Texto, ponencia del Dr. Orlando Sousa. Foto, Revista LEA).

Redacción Revista LEA

– Proseguimos con lo expresado por el Dr. Orlando Sousa, otorrinolaringólogo y vicepresidente de la Fundación Oír es Vivir, en cuanto al cuidado de la audición y que iniciamos en la edición de ayer de esta revista.

– El galeno puntualizó en: “Si comienzas a notar que en casa oyes la televisión o la música, y como que te ves obligado a subir el volumen, un número o dos; si estás en un ambiente donde puede que haya algo de sonido de fondo, gente hablando, notas que preguntas: “¿Qué me dijiste?”. 

– O te confunden palabras que se parecen, perro, berro, cerro, carro, corro. Esa es otra llamada de atención, que indica que mejor ir a tocar la puerta de tu médico, de la Fundación y ver qué está pasando con tu audición.

– Hoy día, 80 decibeles es como una cosota.  Si tienen familiares o amigos, que trabajan en el aeropuerto, sobre todo allá abajo, donde está el control de tierra, díganles que deben revisar la audición.

– Esta es una anécdota de hace mucho tiempo, cuando no había los celulares.  Hice un video que, lastimosamente, era en VHS.  Estaba cerca mi casa. Había unos muchachos trabajando en la calle, con un rompe calle, un Jack Hammer, tenían el auricular, audífonos por acá.

– Entonces le dije a uno: “Ven acá, ¿por qué tú no te pones eso si te lo dieron para algo? 

– Me respondió: “No doc, es que cuando yo me lo pongo, me pica y me hace sudar más”. ¿Qué les quiero decir con eso? Que a veces, incluso, tienen los recursos, o tenemos los recursos y no los usamos.

– El otro problema es cuando se va a cubrir eventos deportivos.  Ya se los dije, tienen que tener cuidado, porque a veces hay estos estruendos. Actualmente, tanto en farmacias, como en lugares donde venden equipo de protección para construcciones, etc., pueden encontrar los taponcitos, ya sea los de foam, que son básicamente desechables.

– Algunas personas que tienen parejas que roncan, lo usan para atenuar un poco el sonido.  También los hay de plástico que se pueden reutilizar, hay algunos, incluso acá, localmente, que filtran un poco los decibeles y reducen de 20 a 25 decibeles, o sea que usted puede ir a una fiesta, se lo pone y oirá diferente, más claro, pero puede conversar.

– Pacientes míos se meten a Amazon y tienen una gama de tapones de protección, que no les impide oír, pero les filtra un poco el sonido. 

– El otro recurso que tienen ustedes en la mano, es la aplicación. Se meten en Sonómetro y van a encontrar varias aplicaciones que les permiten apretarlas y tener una idea de cómo están los decibeles en el lugar donde están.

– Hay los sonómetros profesionales que son los que utilizan los inspectores que van a los lugares, principalmente, donde se genera mucho ruido, para saber. Son costosos y son muy precisos.

– El sonómetro del celular da una bastante orientación que les puede decir a ustedes si están cubriendo un evento y eso está en 80 decibeles y no pueden tener, como quien dice, la confianza de decirles al que está monitoreando las consolas de sonido, ven acá, baja un poquito porque está muy alto. A veces a uno le da pena.

– Lo que he querido rápidamente, aunque podíamos seguir hablando y respondiendo sus inquietudes es, obviamente, si tienen un problema de dolor de oído o que sienten como el oído tapado, vayan a examinarse.

– A veces es el oído, pero a veces es un problema que viene de la nariz o de otras áreas como la articulación de la mandíbula, etc. Si están comenzando a oír zumbidos o grillos en los oídos, vayan a chequearse, porque a veces son de la nada o a veces tienen el origen en algo de exposición de ruido.  Si ya están presentando lo que sospechan pudiera ser una pérdida auditiva, vayan a revisarse.

– Esos son los mensajes que quería dejarles desde el punto de vista práctico para que sigan protegiéndose, para que sigan dándole difusión a actividades como la que lleva a cabo la Fundación.

– Estén pendientes también que los Leones (Clubes de Leones) hacemos campañas aisladas con el apoyo de la Fundación y de otro grupo, para que puedan difundirlo por sus diferentes medios en la comunidad”. 

– Después de su disertación, el Dr. Sousa respondió la siguiente interrogante: ¿Cómo contrarrestamos ese mito de que no tenemos que limpiarnos los oídos? 

– “Una de las maneras de romper ese mito es, precisamente, con nuestros amigos que están aquí. Porque cada uno de ellos va a salir hoy a su casa, va a salir hoy a su empresa, va a salir allá a su medio de comunicación y va a tener esa espinita ya metida de quitar ese mito.

– Yo lo digo a diario de boca a boca. Pero sí, si ven la papelería de la Fundación, si ven información que sale en estas épocas del año, se insiste. 

– Eso, tal vez, debe estar inculcado multifactorialmente. Escuela, facultades de medicina, atención en general, salud ocupacional, etcétera. Es un poco de voz a voz. 

– Hay doctores que ya no están con nosotros. El doctor Preciado, padre, que murió ya hace años, y otros doctores de esa época decían: «Chiquillo, límpiese los oídos con el codo».  Ustedes tal vez lo oyeron alguna vez, pero eso es lo que decían, dando a entender que no se lo tenían que limpiar.

– Como dije, hay un porcentaje de gente que nos visita tres veces o dos veces al año, que son los que tienen problemas. En el envejecer del ser humano, él se va dando cuenta si va a ser una de esas personas.

– Pero, ¿cómo hacer eso con las campañas que hacemos nosotros en los Leones, en la Fundación, con otro, educación a los sobrinos, a los hijos, a los nietos?  Es voz a voz. 

– Dos anécdotas que tuve yo en la residencia de esta naturaleza, increíble. Sobre un señor conductor de bus. Es como si fuera un placer limpiarse los oídos y muchos no tienen ni cera, ni tienen nada, sino que, tal vez, es todo lo contrario.

– El que no tiene cera, que hay un porcentaje de pacientes que no tienen cera, la glándula produce muy poquito o nada, hacen resequedad o a veces condiciones de la piel tipo psoriasis, excemas, tienen resequedad y les pica.

– El conductor manejaba el bus, el respaldo de la silla es alto; lo llamaron de atrás, el respaldo estaba cerca del rostro, se le olvidó, dejó el palito metido y cuando se movió, el palito se lo introdujo con el respaldo en el oído. 

– Otro papá que tenía un paquetito de Q-tips por ahí, estaba viendo televisión con estos palillos en ambos oídos. Vino el chiquillo de tres años a abrazarlo, se le abalanzó.

– Las dos fueron perforaciones timpánicas, a veces se pueden reparar inmediatamente, a veces se convierten en un lío.

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