
Colaboración de McKinsey & Company
– Según el informe Technology Trends Outlook 2026 de McKinsey & Company, que analiza 14 tendencias, se trata del desarrollo de software agéntico, la infraestructura y arquitectura de IA, la IA para descubrimiento científico e ingeniería, las tecnologías espaciales y la robótica, son cinco tendencias tecnológicas que duplicarán con creces su inversión en 2026 frente a 2025.
La nueva infraestructura de competitividad
– La expansión de la IA aumenta la demanda por cómputo, chips especializados y electricidad. La inversión en infraestructura de IA se duplicó en un solo año, mientras las tecnologías energéticas atrajeron cerca de US$200 mil millones en 2025.
– A escala global, el gasto de capital asociado a la construcción de centros de datos podría acercarse a US$7 billones hacia 2030.
– El cambio tiene una implicación económica importante: energía, conectividad y capacidad de cómputo empiezan a comportarse como activos estratégicos. Más de 2,500 GW de proyectos energéticos esperan conexión a redes eléctricas alrededor del mundo y, en varios mercados, equipos críticos como transformadores presentan plazos de entrega superiores a dos años.
Panamá: una conversación que conecta más de una agenda
– El estudio observa que las tecnologías que ganan relevancia son cada vez más interdependientes.
– En el plano nacional, la estrategia de IA de Panamá abarca no solo el uso de la tecnología, sino también semiconductores, microelectrónica, infraestructura, talento y ciberseguridad.
– Un diagnóstico publicado en 2026 por el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), con apoyo de la CEPAL, señaló que Panamá cuenta con 17 centros de datos activos y una infraestructura de telecomunicaciones que la sitúa por encima de varios mercados comparables de la región, aunque también identifica brechas frente a los líderes latinoamericanos en algunos indicadores de banda ancha. La reciente ampliación anunciada de conectividad submarina agregó otra pieza a esa base digital.
– La oportunidad para economías de servicios como Panamá no está en intentar participar en todas las tecnologías al mismo tiempo, sino en reconocer dónde sus ventajas pueden conectarse.
– Infraestructura, conectividad, talento, energía y confianza digital dejan de ser agendas separadas cuando la tecnología se convierte en una plataforma de productividad y atracción de inversión.
El capital sigue a tecnologías que ya empiezan a cruzarse
– La robótica depende cada vez más de IA; la IA depende de chips y energía; la conectividad incorpora redes terrestres y satelitales; y la ciberseguridad debe proteger sistemas que operan con mayor autonomía.
– Para las empresas, esto modifica la lógica de inversión: una decisión tecnológica puede tener consecuencias sobre infraestructura, talento, riesgo, costos operativos y diseño organizacional.
– El informe también muestra que algunas áreas ya están entrando en etapas más comerciales. En conectividad, ciberseguridad, energía, ciencias de la vida y movilidad, más de la mitad de las vacantes relacionadas corresponde a funciones fuera de investigación y desarrollo, como operaciones, administración, ventas y mercadeo.
– En contraste, más de 75% de las posiciones asociadas a las cuatro tendencias de IA y a semiconductores especializados continúa concentrada en I+D, señal de que todavía son mercados en formación.
De observar tendencias a construir capacidad
– La lectura económica de 2026 no apunta a una única tecnología ganadora. Apunta a un ciclo de inversión en el que las ventajas se formarán alrededor de ecosistemas capaces de combinar tecnología con infraestructura, talento y ejecución.
– Para Panamá, que simultáneamente busca ampliar su posición digital y participar en cadenas de valor de tecnologías avanzadas, esa convergencia convierte la agenda tecnológica en una conversación directa sobre competitividad.

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