Justicia relampagueante

El autor del artículo es periodista, profesor de Español y magíster en Educación. La administración de Justicia en Panamá es relampagueante cuando se trata de los llamados delincuentes de “poca monta”, y no cuando se refiere a caballeros de cuello blanco. (Foto, Revista LEA la ayuda de la IA).

Por Robert K. Fernández

–  La administración de Justicia en Panamá es relampagueante cuando se trata de los llamados delincuentes de “poca monta”, como los exfuncionarios municipales condenados recientemente a ocho años y a muchos más, los cuales no representan una gran victoria procesal, pero cuando se refiere a caballeros de cuello blanco como ministros y otros funcionarios de “alta categoría”, tarda más de lo esperado o se sepulta el delito para siempre.

– Tal es el camino que parece tomar el caso del ministro de Obras Públicas, José Luis Andrade, a quien se señala de incurrir en conflictos de intereses como socio de la empresa Asfaltos Panameños, a la que se le ha adjudicado un contrato directo por más de 100 millones de dólares, según información de la periodista Mary Trini Zea, de La Estrella de Panamá. 

– Asimismo, señala que ha superado en poco tiempo los 224 millones de dólares empleados por el Gobierno pasado en cinco años. Entre los contratos figuran los otorgados a su empresa socia, Asfaltos Panameños, pero niega el conflicto de intereses, diciendo que desconocía la ley vigente.

– Además de incumplir con las normas del presupuesto, ha tenido la peregrina idea estulta de declararse ignorante de la ley para tratar de salvar su pellejo, si la administración de justicia se lo permite. La ignorancia del derecho no es excusa para liberar al sujeto infractor de la responsabilidad que le cabe. Tal norma se estableció en la antigua Grecia y ahora él dice desconocerla. 

– Entonces, ¿por qué la justicia panameña ha demorado tanto en llamar a juicio al ministro Andrade si tiene pruebas fehacientes de su actuación? Será porque Andrade señala, inocentemente, que no conocía la norma, como si él fuera el único ser humano del mundo que ignora las normas que establecen cuáles son los deberes y derechos de los nuevos funcionarios al tomar posesión de sus cargos públicos.

– Si el Gobierno actual no se empeña en arrancar de raíz todos los actos de corrupción tendrá que enfrentar el repudio de absolutamente todos los panameños. La actuación del ministro José Luis Andrade es única en la historia panameña. La justicia no puede darse el lujo de continuar de tumbo en tumbo si quiere mantener credibilidad.

– El presupuesto asignado todos los años al MOP debería alcanzar para cumplir con las necesidades de mejores vías en el país y no para engrosar los bolsillos de personas como José Luis Andrade, un profesional de la ingeniería civil, socio de Asfaltos Panameños y de Inversiones Los Tres. 

– Al parecer, el ministro acostumbra inspeccionar las obras encargadas a las empresas socias favorecidas, de las cuales manifiesta su satisfacción por la calidad de los trabajos realizados por los trabajadores del MOP.

  Pero, además, ha incurrido, según se ha informado, en el encarecimiento de una construcción asignada de “a dedo” a la empresa Asfaltos Panameños, superior a los 10.6 millones de dólares.

– No se trata de un “desgraciado” dólar o real, sino de millones de dólares del erario público y que no puede quedar al libre albedrío de quienes se creen ungidos para hacer y deshacer a su antojo la cosa pública. Que la justicia sea relampagueante también contra funcionarios de esta categoría. 

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