
Por Robert K. Fernández
– ¿Para qué se institucionalizaron las consultas ciudadanas en Panamá? Si no fue para tomar en cuenta las opiniones, sugerencias y votos de las comunidades, no resultan ser apropiadas porque ninguna colectividad tomará decisiones contrarias a su bienestar.
– Si los gobiernos locales y estatales realizan consultas ciudadanas es con el propósito de ofrecerles proyectos que realcen esas organizaciones humanas y no que vayan en detrimento de ellas.
– Eso es precisamente lo que esperan los ciudadanos de la urbanización Villa Lucre, distrito de San Miguelito, que pactó la creación de un parque ecológico y que ahora la urbanizadora se niega a cumplir.
– La comunidad de Villa Lucre ha estado clamando por este parque ecológico que se encuentra en un terreno que presenta un talud inestable con riesgo de deslizamientos, según informes del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y del Departamento de Geociencias de la Universidad de Panamá, de acuerdo con un diario local.
– No obstante, según se informó, los residentes sostienen que el terreno, además de constituir un pulmón verde para la comunidad, presenta un talud inestable con riesgo de deslizamientos, según informes del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y del Departamento de Geociencias de la Universidad de Panamá.
– También señala que el informe de Sinaproc N.° DPM-753, del 1 de junio de 2018, recomendó canalizar y conducir adecuadamente las aguas pluviales y de escorrentía para evitar la saturación de las laderas y taludes en los sectores inspeccionados de la parte alta del terreno colindante.
– Sin embargo, la empresa quiere construir, de todos modos proyectos habitacionales allí y para ello acudió al Ministerio de Vivienda para obtener un cambio de zonificación para tales fines que la comunidad ya ha rechazado.
– “El parque ecológico no es un invento de la comunidad. Fue la propia promotora la que lo promocionó y lo utilizó para vender las viviendas alrededor de esa área”, afirmó un vecino.
– Si la promotora se comprometió a mantener ese espacio como parque ecológico, ¿por qué ahora se niega a cumplir su decisión? La palabra empeñada es ley. “Esta expresión refleja el principio moral de que un compromiso verbal o una promesa debe cumplirse a cabalidad. La palabra dada equivalía a un vínculo de honor inquebrantable”, dice una publicación de Google.
– La participación ciudadana tiene como propósito el desarrollo pleno del ser humano, consolidar una sociedad democrática pluralista, tolerante, participativa, crítica, libre, solidaria, de acuerdo con la Ley 37 de 2009.
– Esta ley también propugna fomentar diversas formas de organización social que contribuyan a mejorar el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos mediante la búsqueda de espacios de participación y corresponsabilidad que sirvan de herramientas para el desarrollo sustentable.
– Asimismo, propicia la participación y vigilancia de los ciudadanos en los asuntos públicos para garantizar su gestión efectiva, responsable, transparente y rendición de cuentas. Preguntamos ahora: ¿un parque ecológico no es un asunto público? Así, tenemos leyes y norma para todo. Entonces, ¿cuál es su utilidad?
– La cárcel pública del Gobierno en terrenos de Divisa, ¿se construirá a pesar de que los pobladores la han rechazado de plano? El Gobierno debe buscar lugares más alejados de las comunidades para albergar a la población carcelaria del país, pero no imponerse a los deseos de sus conciudadanos. El Gobierno de turno no es eterno.
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