
Colaboración de ACOBIR
– Respaldado por su conectividad internacional, estabilidad financiera y uso del dólar, aunque la caída de las ventas durante el primer semestre de 2026 plantea desafíos para el sector, Panamá busca consolidar su posición como destino de inversión inmobiliaria en América Latina,.
– La estabilidad económica, la disciplina fiscal, el acceso al financiamiento y la seguridad jurídica centraron un conversatorio organizado por la Asociación Panameña de Corredores y Promotores de Bienes Raíces (ACOBIR), que reunió a representantes del sector inmobiliario y bancario para analizar la competitividad del país frente a otros mercados de la región.
– Rodolfo Sabonge, director general de Planificación Nacional del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), destacó que la confianza de los inversionistas depende de la certidumbre fiscal, la estabilidad financiera y política, y la seguridad jurídica.
– Entre los indicadores positivos mencionó la reducción del déficit fiscal en 2,5 puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB) en un año.
– Los permisos de construcción aprobados alcanzaron los 597,6 millones de dólares en el primer semestre, mientras que los permisos residenciales aumentaron un 14,1%. Las proyecciones presentadas durante el encuentro apuntan a un crecimiento del sector de entre el 4% y el 5% en 2026.
– Sin embargo, las ventas reflejan una desaceleración. En el segmento residencial sumaron 695 millones de dólares, un 13% menos que en el mismo período de 2025. La caída fue más pronunciada en las viviendas de hasta 120.000 dólares, cuyas ventas disminuyeron un 28,3%, frente al descenso del 6,2% registrado en las propiedades de mayor precio.
– El mercado comercial también experimentó una contracción: las ventas alcanzaron los 50,5 millones de dólares, un retroceso interanual del 26,6%, según los datos presentados durante el conversatorio por representantes de la consultora Indesa.

– En contraste, la demanda internacional mantiene su dinamismo. Las ventas a compradores extranjeros crecieron un 17,7%, hasta los 712 millones de dólares, con Colombia y Estados Unidos entre los principales mercados de origen y un creciente interés de compradores chinos.
– Mayela Sánchez, directora de Investigación de Mercados de 4S Real Estate, sostuvo que Panamá debe adaptar las experiencias regionales a las características de su mercado y promover proyectos funcionales, seguros y bien ubicados, que integren vivienda, trabajo y servicios para mejorar la calidad de vida.
– Por su parte, la presidenta de ACOBIR, Katherine Reyes Espino, destacó la importancia de fortalecer la articulación entre los actores del sector y aprovechar el interés de inversionistas internacionales, incluidos los procedentes de Alemania.
– El desafío para Panamá consiste en transformar sus ventajas geográficas, financieras y logísticas en inversiones sostenibles, con una oferta ajustada a la capacidad de compra de los hogares y condiciones que favorezcan el financiamiento y la seguridad jurídica.
– El objetivo es mantener la competitividad del mercado inmobiliario panameño frente a otros destinos latinoamericanos, pese a la moderación de las ventas.

Deja una respuesta