Pentagram: Legado de Doom Metal

Fundada a inicios de los años 70 por su icónico y enigmático vocalista, Bobby Liebling. (Foto, cortesía).

Por Henry G. Kinkead M.

– Pocas bandas en la historia del rock han transitado un camino tan tortuoso, autodestructivo y de culto, como Pentagram.

– Fundada a inicios de los años 70 por su icónico y enigmático vocalista, Bobby Liebling, la agrupación de Virginia pasó décadas sumida en el anonimato subterráneo, saboteada por cambios constantes de alineación, adicciones extremas y contratos discográficos fallidos.

– A pesar de componer algunos de los riffs más pesados del planeta en simultáneo con Black Sabbath, su música quedó congelada en el tiempo.

– No fue sino hasta el nuevo milenio, impulsados por el rescate de coleccionistas y el crudo documental Last Days Here (2011), que el mundo finalmente reconoció a Pentagram no como un mito fallido, sino como los arquitectos indiscutibles del Doom Metal estadounidense.

Afiche oficial del concierto de Pentagram en Panamá. (Foto, The Eclectic Agency)

– En este artículo vamos a repasar la trilogía álbumes clásicos de la banda: 

– Pentagram / Relentless (1985): Aunque sus canciones fueron compuestas en la década de los 70, este debut oficial de mediados de los 80 es la piedra angular del género.

– Con la guitarra de Victor Griffin vomitando riffs espesos y memorables en himnos como «Sign of the Wolf» y «All Your Sins», el disco estableció un estándar de pesadez cruda, directa y completamente libre de filtros comerciales.

– Day of Reckoning (1987): Considerado por los puristas como el trabajo más puramente «Doom» de su catálogo. Este álbum arrastra al oyente a una marcha fúnebre de ritmos lentos, atmósferas opresivas y una producción sumamente densa. La interpretación mística de Liebling en la homónima «Day of Reckoning» y la épica «Burning Savior» consolidó la era dorada de la banda.

– Be Forewarned (1994): El cierre de su trilogía clásica combinó la psicodelia oscura de sus raíces con la agresión propia de los años 90. Con una producción más limpia pero masiva, cortes como «Petrified» y la desgarradora canción homónima demostraron que, a pesar de las crisis internas, la genialidad compositiva de la agrupación seguía intacta.

Afiche promocional que incluye a 2Ton Yakama, artista nacional invitado. (Foto, The Eclectic Agency).

Renacimiento moderno y la despedida en Latinoamérica

– La resurrección de Pentagram en el siglo XXI trajo consigo trabajos de estudio sumamente sólidos que mantuvieron vivo su legado.

– Álbumes como Show ‘No Mercy (2001), Review Your Choices (2002) y, muy especialmente, Curious Volume (2015), demostraron que la fórmula de riffs monolíticos de la banda no había perdido ni un ápice de su fuerza original, adaptando su sonido clásico a los estándares de producción modernos sin traicionar su esencia lúgubre.

– Este viaje de más de medio siglo llega a su inevitable destino final en este año 2026. La banda se encuentra actualmente cruzando el continente con su gira de despedida definitiva “Last Daze Here in Latin America 2026”.

– Este tour representa la última oportunidad global para que las distintas generaciones de fanáticos atestigüen la mística en vivo de Bobby Liebling y se despidan formalmente de una de las leyendas vivientes más grandes del metal pesado.

Conclusión

– El legado de Pentagram es un testamento de resistencia, redención y pura pasión por el ruido de culto. A pesar de haber estado al borde de la extinción en múltiples ocasiones, sus discos hoy se estudian como evangelios del metal transgresor.

– La oportunidad de presenciar la ejecución de estas piezas históricas en vivo es un hito cultural para la escena musical local, marcando un antes y un después en los conciertos de nicho en el país.

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