
Por Henry G. Kinkead M., Revista LEA
– La provincia de Jujuy se convertirá en el epicentro del rugby internacional el próximo sábado 29 de agosto, cuando Los Pumas reciban a los Wallabies de Australia, en el Estadio 23 de Agosto para un partido que promete ser vibrante.
– El entrenador Felipe Contepomi tendrá la oportunidad perfecta para capitalizar las buenas sensaciones del debut en Buenos Aires, frente a un seleccionado oceánico que llegará con nuevo libreto bajo el brazo.
– El agridulce debut frente a los campeones del mundo en Liniers, dejó certezas y también tareas pendientes para la selección argentina. El cuerpo técnico es consciente de que la frescura y el atrevimiento de la renovación juvenil, encabezada por el gran partido de Benjamín Grondona, son las armas del futuro.
– Sin embargo, el rigor internacional no perdona las imprecisiones. El bache de dos semanas, sin partidos oficiales previos a la cita en el norte argentino, será de vital importancia para que el plantel limpie el manejo de la guinda, pula el rigor en el breakdown y elimine esos errores forzados en los últimos metros del campo de juego que costaron la victoria contra los de verde.
– Australia desembarcará en el Estadio 23 de Agosto con el reconocimiento de ser una de las uniones más tradicionales del planeta, pero inmersa en un profundo proceso de lavado de cara.
– Bajo la conducción táctica de Les Kiss, los hombres de la camiseta dorada están reconfigurando su identidad. Para medir el presente australiano hay que poner la lupa en su reciente estreno de gira por territorio asiático, donde doblegaron a Japón en Osaka por un ajustado 35-32.
– Este marcador enciende las alarmas de los analistas: los Wallabies conservan su clásica y temible velocidad para dañar en las puntas, pero muestran grietas evidentes en su sistema defensivo, que la ofensiva albiceleste puede explotar si logra imponer dinámica.
– Frente a las potencias del hemisferio sur, el scrum y la obtención en el lineout son el termómetro del partido. Si Los Pumas garantizan pelotas limpias, los tres cuartos argentinos tendrán la ventaja territorial para quebrar la ventaja.
– El historial global le sonríe históricamente al conjunto australiano con 30 victorias sobre 10 de Argentina (y 3 empates). No obstante, los duelos en la última década borraron las distancias previas, dejando una paridad absoluta donde ganar en casa ya no es una utopía para el seleccionado argentino.
Ya qquiero que sea 29..!!!!
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