Batalla de colosos en Liniers

Por Henry G. Kinkead M., Revista LEA

Sudáfrica impuso su jerarquía física en Buenos Aires y amargó el ímpetu de Los Pumas con un ajustado 17-10 en el Estadio José Amalfitani. El seleccionado argentino, dirigido por Felipe Contepomi, batalló de igual a igual ante los bicampeones mundiales en la disputa de la Copa Visa Galicia, pero pagó caro sus imprecisiones en el tramo final del encuentro.

Los Pumas se quedaron en la puerta del milagro ante unos Springboks implacables

El partido arrancó con una Argentina decidida a llevarse por delante a la potencia del hemisferio sur. Con un recambio drástico de 13 variantes en el quince inicial respecto a compromisos previos, la frescura de la juventud albiceleste sorprendió a la visita. La primera explosión de júbilo en las tribunas de Vélez Sarsfield llegó tras una gran secuencia ofensiva que terminó en las manos del joven tercera línea Benjamín Grondona, quien firmó el único try de la tarde para el conjunto local. Con la puntería de Santiago Carreras en la conversión y un penal posterior, Los Pumas llegaron a liderar las acciones.

Sin embargo, Sudáfrica sabe jugar bajo presión. A pesar de sufrir la dura pérdida por lesión de su emblemático capitán Siya Kolisi promediando el primer tiempo, la maquinaria de los Springboks no se resintió. El rigor en las formaciones fijas y el poderío del pack de forwards emparejaron las acciones antes del silbatazo del entretiempo, sellando un combativo e intenso 10-10 parcial.

El complemento mutó en una partida de ajedrez táctica y sumamente física. Las imprecisiones en el manejo y el desgaste defensivo le abrieron la puerta a los dirigidos por Rassie Erasmus. Sudáfrica facturó en los momentos determinantes para estirar la ventaja a 17-10, obligando a los argentinos a quemar las naves en el epílogo del partido.

La épica merodeó Liniers en la última posesión de la tarde: tras una serie de fases agónicas a metros del ingoal sudafricano, un pase defectuoso derivó en un doloroso knock-on de Matías Moroni en plena línea de anotación. El pitazo final sentenció un triunfo trabajado para los vigentes monarcas y dejó a Los Pumas con la frente en alto, pero con una sensación de mal sabor de haber quedado a solo un paso del empate definitivo.

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑