
Por Robert K. Fernández
– Muchos estudiosos de la lengua española emplean ejemplos sacados de la chistera del diablo para explicar casos del uso del gerundio español.
– Por ejemplo, cuando intentan precisar la acción anterior del aditamento respecto a la del verbo que modifica disponen del siguiente ejemplo: Alzando la mano, la dejó caer sobre la mesa con toda su fuerza.
– En el ejemplo, no se toman en cuenta el significado del gerundio ni el del verbo modificado por él. En ese sentido, es necesario deslindar el significado del gerundio alzando, cuya acción es continua, no deja de moverse hacia arriba. También el verbo dejó caer señala una acción acabada, no simultánea.
– Es necesario tomar siempre en cuenta que el gerundio debe expresar una acción compatible con la del verbo si se quiere expresar una acción anterior: Corriendo rápidamente, logró alcanzar el autobús. Aquí el gerundio expresa que la acción de correr comienza en el pasado, no es simultánea, sino anterior a la del verbo logró alcanzar.
– De acuerdo con Roman Jackobson, lingüista ruso, la estructura del lenguaje se organiza mediante dos ejes o planos fundamentales: el eje sintagmático (el de la combinación) y el paradigmático (el de la selección o el semántico), y todo mensaje debe contener la interacción de ambos.
– Se combinan las palabras en un eje sintagmático o lineal mediante la selección adecuada de las palabras de acuerdo con sus significados (eje vertical) para que sean aceptables en español.
– El eje sintagmático Alzando la mano la dejó caer con fuerza en la mesa tiene un problema semántico, porque contiene un gerundio de acción continua que no es compatible con el verbo y debe sustituirse por su forma verbal: Alzó la mano y después la dejó caer sobre la mesa con toda su fuerza. Así se establece la compatibilidad. Además, son dos oraciones yuxtapuestas: Alzó y dejó caer.
– Compatibilidad, de acuerdo con el DRAE es la capacidad que tienen las palabras o ideas para coexistir, funcionar o unirse de manera armoniosa y sin impedimentos. Es decir, las palabras deben corresponderse en el plano contiguo (una palabra tras la otra) con el plano semántico (los significados) para formar una oración con sentido gramatical.
– Así que utilizar gerundios espurios para formar oraciones en español es una idea extravagante.
– El gerundio alzando denota una acción continua, que no cesa, y los verbos dejó y tomé señalan acciones acabadas; por lo tanto, existe incompatibilidad semántica entre el significado de sus acciones.
– “El gerundio da a la frase verbal en que figura un sentido general de acción durativa, cuyos matices dependen de la naturaleza del verbo que lo acompaña”, afirma Gili y Gaya en el Curso superior de sintaxis española, p.113.
– De acuerdo con la inteligencia artificial (IA), la expresión «Alzando el brazo lo dejó caer» significa una simultaneidad porque utiliza un gerundio («alzando») para indicar una acción («alzar») que ocurre exactamente al mismo tiempo que la acción del verbo principal («dejó caer»).
– Esta es una explicación agramatical, acientífica, que ofrece la AI y que no tiene sentido: ¿Realmente ocurren las dos acciones exactamente al mismo tiempo? ¿Cómo puede alzarse el brazo y al mismo tiempo dejarlo caer?
– Alzando la mano significa que aún se realiza la acción y que no es compatible con dejar caer porque una acción es duradera y presente y la otra es una acción pasada.
– Otro caso es Salió de la estancia dando un portazo, otra aberración gramatical, puesto que los expertos aseguran que explica una acción de posterioridad inmediata. ¿Cómo salió de la estancia? Dando un portazo. Nunca deja de ser una acción posterior.
– La IA explica que la frase Salió de la estancia dando un portazo es un recurso literario clásico que denota enojo, frustración o una despedida abrupta. ¿Desde cuándo la IA es la encargada de explicar los problemas lingüísticos del español? ¿Es un recurso literario como una metáfora o símil, hipérbole, hipérbaton?
– “Es uno de los pocos ejemplos gramaticales donde el gerundio (dando) indica una acción inmediatamente posterior a la del verbo principal. Esa acción suele reflejar un momento de mucha tensión, enojo, frustración o el deseo de poner un límite drástico en una discusión. Es una forma de comunicación no verbal muy intensa que indica que quien lo hizo se sentía abrumado y necesitaba terminar la interacción de golpe”, agrega la IA.
– Estas afirmaciones no pueden tomarse en serio. La Academia debe supervisar a las personas encargadas de la IA que emiten conceptos sobre el comportamiento del español y conminarlas a mostrar más seriedad en sus argumentos.
– “El gerundio (que termina en -ando o -iendo) actúa como adverbio porque expresa cómo, cuándo o por quéocurre la acción principal. Funciona como un complemento circunstancial que responde a las mismas preguntas que un adverbio tradicional, llegando a ser intercambiables”, según explica la inteligencia artificial (IA).
– La IA no es un programa informático apropiado para establecer pautas sobre los usos del español, pues tiende a emplear explicaciones del inglés para solucionar casos de la lengua de los hispanohablantes.
– En la definición brindada por la IA se destaca un gerundio de posterioridad, llegando, el cual es aceptado en esa lengua, pero no en español. Sería mejor: y llegan a ser intercambiables.
– Se debe aceptar, de una vez por todas, que la lengua no hay que mirarla solo desde el punto de vista sintagmático, es decir, la secuencia de las palabras, sin mirar los significados que entrañan.
– El eje sintagmático u horizontal y el paradigmático o vertical son las dos dimensiones fundamentales del lenguaje y se entrelazan para producir mejores oraciones.
– No se puede dejar al libre albedrío el uso del gerundio español porque los usuarios de este idioma en el mundo suelen cometer muchos abusos sin importarles el daño que le causan a su propia lengua.
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