El 78% de las personas con obesidad experimenta estrés postraumático por el estigma que rodea esta condición. Este estigma afecta la salud y los derechos fundamentales, provocando aislamiento y baja autoestima. Se señala que el concepto erróneo de que la obesidad se reduce a la "fuerza de voluntad" ignora factores biológicos y genéticos que influyen en el peso. Es crucial cambiar el lenguaje y eliminar barreras en la atención médica para fomentar un trato más humano y empático, permitiendo que las personas busquen ayuda sin vergüenza.
