El Fondo de Ahorro de Panamá (FAP) se creó en 2012 para acumular ahorro soberano y actuar como mecanismo de estabilización ante emergencias económicas. Su uso está limitado a transferencias al Tesoro Nacional en situaciones específicas, como emergencias que superen el 0.5% del PIB. La administración del FAP realiza el Ministerio de Economía y Finanzas y el Banco Nacional, siguiendo políticas de inversión prudentes y sostenibles. El fondo busca preservar el patrimonio público y asegurar la estabilidad financiera del país a largo plazo, alineándose con estándares internacionales de gobernanza.
