La inteligencia artificial física permite que robots, vehículos, drones y otros dispositivos interpreten su entorno y actúen más allá de las pantallas. Durante IESTEC 2026, Mischa Dohler, de Ericsson, explicó que esta evolución exigirá redes con mayor capacidad de subida, menor latencia y cómputo cercano a los dispositivos. Los modelos de visión, lenguaje y acción distribuirán el razonamiento entre la nube, el borde y los propios equipos. El avance también redefine el valor de las redes y abre oportunidades profesionales en tecnología, ingeniería, robótica y datos.
