Lucas Castillo, admitido en Yale con una beca completa, comenzó su trayectoria en la Olimpiada Nacional de Robótica a los seis años. Su dedicación y perseverancia, demostradas en múltiples títulos nacionales e internacionales, lo llevaron a ser el único panameño aceptado en la promoción 2026-2030. La robótica educativa le enseñó habilidades cruciales y le abrió puertas a oportunidades académicas y personales.
