El cibercrimen se ha industrializado, operando como una industria sin fronteras con especialización y automatización. En Panamá, se detectaron 1.9 mil millones de eventos maliciosos en la primera mitad de 2026, incluyendo escaneos activos y ataques tradicionales. La defensa debe evolucionar con rapidez, priorizando la capacitación, visibilidad de la superficie de ataque y reducción de tiempos de detección y respuesta mediante plataformas integradas.
