Enmadrados: La mejor comedia de teatro para reír sin parar

Teatro en Círculo de Panamá. (Foto, Revista LEA).

Por Eva E. Montilla, Revista LEA

– Reír no estaba en mis planes la noche del 14 de agosto, sin embargo, la risa me acompañó durante la función de apertura de la obra Enmadrados, aunque estaba advertida de que reiría a más no poder.

– Desde el monólogo que precedió a la trama del escenario, donde una de las madres relató la historia de la angustia que sufren porque sus hijos salen, no dicen a dónde van, no comparten informaciones, son apáticos con ellas y dan respuestas muy vagas.

En el monólogo que precedió a la trama del escenario, una de las madres relató la historia de la angustia que sufren porque sus hijos salen y no dicen a dónde van. (Foto, Revista LEA).

– En el coloquio que tuvo esa mamá en un estilo de teatro inmersivo y rompiendo la cuarta barrera, al sumar a la audiencia presente, con tanta empatía que los presentes reafirmaron los preceptos que ella compartía.

– En el escenario del Teatro en Círculo de Panamá, el primer acto mostró a una madre que contó el porqué de su decepción del rumbo de vida que llevaba el hijo, en contraste con la versión del vástago que también se quejó de su progenitora.

El primer acto mostró a una madre que contó el porqué de su decepción del rumbo de vida que llevaba el hijo. (Foto, Revista LEA).

– Seguidamente la obra nos reveló a una madre moderna y sobreprotectora que se preocupaba por las novias de su hijo otaku, a quienes siempre les encontraba un pero y se las espantaba.

– Asimismo recreó las fobias, inmadurez, actitudes infantiles y adopción de modelos de conducta que no estaban acordes con la edad, todo con un tono humorístico de primer nivel. 

Seguidamente la obra nos reveló a una madre moderna y sobreprotectora que se preocupaba por las novias de su hijo otaku. (Foto, Revista LEA).

– Posteriormente, la trama nos recreó a una muy peculiar familia disfuncional, con una madre egoísta, interesada y levemente alcohólica, y una hija indecisa, vaga y deseosa de afecto materno.  Enredaban situaciones cotidianas en un muy irreverente estilo de comedia situacional.

– Uno de los mejores momentos de la farsa es cuando las tres madres se reunieron para despotricar de su progenie, mientras abusan del alcohol.  Ellas mismas trataron de aprovecharse una de las otras para lograr sus objetivos mundanos.

Posteriormente, la trama nos recreó a una muy peculiar familia disfuncional, de madre e hija. (Foto, Revista LEA).

– En contraste con lo que ocurría con las madres que estaban de rumba, los hijos terminaron en terapia.  Intercambiaron sus experiencias y fobias, tratando de encontrar consuelo con la ayuda de la especialista en higiene mental.

– Vale resaltar que la puesta en escena de la obra Enmadrados, fue precisa para utilizar “el emblemático piso giratorio del teatro, que permitió transformar los espacios y cambiar las escenografías frente al público, dándole mucho más ritmo y movimiento a la historia”.

En contraste con lo que ocurría con las madres que estaban de rumba, los hijos terminaron en terapia. (Foto, Revista LEA).

– Esta hilarante pieza continuará en el Teatro en Círculo de Panamá hasta el 30 de agosto.  Así que hay oportunidad para disfrutar del profesionalismo, humor y excelentes caracterizaciones del elenco conformado por: Hugo Víctor Rodríguez, Pablo Brunstein, Diego Medina, Rommel Gordón, Yimara Pérez Royko, Rodrigo Farrugia, Flor Caminero y Juan Rangel.

–  El libreto es de Joaquín Bundó, la dirección está a cargo de Diego Medina y la producción por Edixo Jiménez. 

Finalizada la obra, una fanática posó junto a parte del elenco que está conformado por: Hugo Víctor Rodríguez, Pablo Brunstein, Diego Medina, Rommel Gordón, Yimara Pérez Royko, Rodrigo Farrugia, Flor Caminero y Juan Rangel. (Foto, Revista LEA).

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