
Colaboración de la APEDE
– En reconocimiento a su destacada trayectoria profesional, su integridad y su valioso aporte al desarrollo económico y social de Panamá, la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) otorgó el miércoles 12 de agosto de 2026, la “Medalla Fernando Eleta Almarán” a Felipe Ariel Rodríguez, una de las más altas distinciones que concede esta organización.
– La “Medalla Fernando Eleta Almarán” fue creada en 2010 para honrar el legado del fundador y primer presidente de la APEDE, y se concede a personas de sólida reputación que, a través de su trayectoria, hayan promovido los principios de ética, libertad económica, libre empresa, moralidad y fortalecimiento de la democracia, además de contribuir de manera significativa al desarrollo comercial, social y económico del país.
– El presidente de la APEDE, Alberto López Tom, destacó que la “Medalla Fernando Eleta Almarán” distingue a ciudadanos, cuya trayectoria demuestra que el verdadero liderazgo se ejerce con integridad, visión y compromiso con el país.
– “Hoy nos honra entregar esta distinción a Felipe Ariel Rodríguez, un panameño cuya trayectoria refleja con integridad, visión y compromiso los valores que inspiraron a nuestro fundador y que siguen guiando el trabajo de nuestra Asociación. Su ejemplo nos recuerda que la incidencia se construye con servicio, principios y acciones que trascienden generaciones”, afirmó López Tom.
– Durante la ceremonia, Mercedes Eleta de Brenes, expresidenta de APEDE y representante de la familia Eleta, resaltó el significado que mantiene esta condecoración desde su creación y el legado que inspiró Fernando Eleta Almarán.

– “Más allá de su destacada trayectoria empresarial, celebramos en Felipe a un hombre de principios, surgido del esfuerzo y dedicado a construir país desde las regiones, impulsando la libre empresa, la ética y la equidad social”, destacó Eleta de Brenes.
– Al recibir la distinción, Felipe Ariel Rodríguez agradeció el reconocimiento y lo dedicó a todas las personas con quienes ha compartido su trayectoria profesional y de servicio.
– “Si algo he aprendido en la vida es que siempre hay que hacer más de lo que se espera de uno. Ese espíritu de servicio y voluntariado ha guiado mi camino, y recibir esta medalla, que lleva el nombre de un panameño ejemplar, me anima a seguir contribuyendo al desarrollo de Panamá”, reiteró Rodríguez.
– La reunión mensual también contó con la conferencia «Reflexiones sobre la sociedad panameña», presentada por el doctor Guillermo Chapman, quien compartió un análisis sobre los principales desafíos sociales, económicos e institucionales que enfrenta el país y la necesidad de fortalecer el diálogo, la confianza y la participación de todos los sectores para impulsar un desarrollo sostenible.
– El expositor planteó que Panamá enfrenta una paradoja: mientras mantiene uno de los mayores niveles de ingreso per cápita y una de las economías de mayor crecimiento de América Latina, una quinta parte de la población continúa viviendo en condiciones de pobreza y persisten profundas brechas en materia de empleo, productividad y acceso a servicios esenciales.
– Chapman identificó al empleo como el principal desafío económico, político y social del país. Explicó que el desempleo y la informalidad afectan a cientos de miles de panameños y sostuvo que la solución requiere un gran pacto nacional por el empleo, sustentado en un diagnóstico técnico e independiente, acompañado de inversiones en educación, formación técnica, productividad y modernización del marco laboral.

– Asimismo, el conferencista hizo un llamado a revisar las «reglas del juego» que inciden en la competitividad nacional, al señalar que la excesiva burocracia, los elevados costos para cumplir con regulaciones, la lentitud en los permisos y otras barreras administrativas reducen la productividad, desalientan la inversión y limitan la generación de empleo formal. Propuso impulsar reformas graduales que simplifiquen procesos y mejoren el entorno para hacer negocios.
– En el caso del Canal de Panamá, Chapman destacó que, si bien su operación constituye una historia de éxito por sus resultados financieros y su aporte al Estado, una parte importante de la ciudadanía no percibe de manera tangible sus beneficios.
– En ese sentido, propuso acercar aún más al Canal con la población mediante mecanismos que permitan vincular sus excedentes con proyectos de desarrollo en las comunidades, fortaleciendo así el sentido de pertenencia y el impacto social de esta infraestructura estratégica.
– Como conclusión, enfatizó que los grandes retos del país solo podrán superarse mediante una estrecha colaboración entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil organizada.
– Destacó el papel que organizaciones como APEDE pueden desempeñar en la construcción de consensos y en la promoción de reformas estructurales orientadas a fortalecer el desarrollo económico y social de Panamá.


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