El Estado, o sea, nosotros, debe cuidar de los niños

Hospital del Niño “Dr. José Renán Esquivel”. El autor del artículo es periodista, profesor de Español y magíster en Educación. (Foto, archivo).

Por Robert K. Fernandez

– “Los niños primero”. Cuántas veces en las últimas décadas hemos escuchado esta frase  de boca de los políticos y autoridades panameñas, quienes creen que con discursos vacíos, huecos, estrambóticos y torcidos sembrarán en las mentes de la población que ellos aman a nuestros niños, sobre todo a los desamparados. 

– Las necesidades, la protección, los derechos y el bienestar de los menores de edad deben ser la prioridad absoluta del Estado. Al final, son los hijos de todos nosotros; por lo tanto, necesitan de nuestra protección total.

– Pero, a pesar de todas estas conmiseraciones, el Estado y los políticos no son capaces de esforzarse para que el Hospital del Niño, que atiende anualmente a más de 200 mil infantes, cuente con los recursos necesarios para brindarles una atención de primera, sobre todo  en estos momentos en que cohabitan con nosotros varios virus, bacterias y enfermedades mortales. 

– Las autoridades y los políticos no dejan de pensar en sus propios intereses y se olvidan de  la seguridad de los hombres del futuro, que ya han sufrido 13 muertes a causa del  virus sincipial respiratorio, según han informado las autoridades. 

– Gracias a Dios, dirán algunos, las víctimas no son de las áreas más pudientes, sino de las más pobres, entre ellas las indígenas y las campesinas, cuyos cuidados de salud son deprimentes y que no cuentan con los presupuestos adecuados. Ellos también son panameños y tienen los mismos derechos porque sus progenitores igualmente pagan impuestos.

– El Hospital del Niño está solicitando más presupuesto, ya que el asignado para 2027 no alcanzará para atender a las más de 200 mil consultas de niños  y alrededor de 7,400 cirugías y una alta ocupación hospitalaria. Según el director del Hospital del Niño, las necesidades del nosocomio aumentan, sobre todo ahora que incrementan las hospitalizaciones a causa de las enfermedades respiratorias.

– Por nada del mundo, los panameños debemos permitir que los encargados de mantener la salud de nuestros niños continúen disponiendo, de como les venga en ganas, con los presupuestos que, según la Constitución, requiere el Hospital del Niño.

– Según el artículo 106 de la Constitución Política de Panamá, el Estado tiene la obligación de proteger la salud de la madre, del niño y del adolescente. Para ello deberá garantizar una atención integral durante el proceso de gestación, lactancia, crecimiento y desarrollo en la niñez y adolescencia. Todo se logrará gracias a los dineros que se recaudan todos los años.

– Con este compromiso constitucional, el Estado debe garantizar que el Hospital del Niño cuente con los recursos anuales necesarios para ofrecerle la atención que se merece la niñez panameña.

– Del presupuesto general, debe asignar todo el dinero necesario que las obligaciones de ese centro hospitalario requiere y no, por politiquerías, recortarlo sin piedad porque a alguien en el Gobierno no le parece bien el dinero que se les dará.

– El dinero recaudado en el país todos los años es de los panameños, no de ningún político o gobernante y, por lo tanto, debe repartirse de acuerdo con lo que señala la Constitución que todos debemos respetar y venerar.   

– Se sabe que el país espera dentro de poco el nuevo Hospital del Niño, pero los pacientes actuales no pueden esperar porque necesitan la atención ahora. Se le agradece al Gobierno actual los esfuerzos realizados por hacer realidad esa obra, que es su deber para con el pueblo panameño.

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑