Préstamo forzado

El autor del artículo es periodista, profesor de Español y magíster en Educación. (Foto, Revista LEA con la ayuda de la IA).

Por Robert K. Fernández 

– Los beneficiarios de los Certificados de Pago Negociable por Interés por Mora (Cepadim), que durante más de 40 años le prestaron al Gobierno, y no al Estado, forzosamente, la segunda partida del  Décimo Tercer Mes, de 1972 1983, esperaban una mejor oferta para redimirlos y no esperar cinco años más para lograr obtener al menos un 90% de las sumas. 

– Fue un préstamo forzado, porque a nadie se le consultó del atraco que duraría tanto tiempo. Fue un atraco a todo vapor, aunque se prometió devolver el dinero con intereses tiempo después.

– Pero pasó más de ese periodo prometido y por un fallo de la Corte Suprema de Justicia, gracias a la ley aprobada por la Asamblea Nacional, se logró la devolución del dinero a los esquilmados panameños que no se opusieron a ese préstamo otorgado de forma tiránica por el Gobierno de entonces. 

– Fue un préstamo tiránico, pero todo el mundo sabía que algún día lo resarcirían, y a la hora de la verdad, después de tantos años, ahora se tiene que pagar para que les hagan justicia, y se salen por allí unos sabihondos, a los que les toca una gran suma, en apoyo los descuentos que ofrece el Banco Nacional por cambiar esos certificados a los que no quieren esperar los años aprobados para redimirlos.

– Nadie le está pidiendo al Banconal que regale el dinero, pero que sea más condescendiente, sobre todo, con un sector de la población que no puede esperar porque el tiempo no da.

– Si alguien pide un préstamo bancario, a esa persona le realizan todos los descuentos habidos y por haber, pero tras que  incauta el Gobierno el dinero de los trabajadores, sin  pagar ningún compromiso de la deuda, ahora hay que ceder parte del dinero para hacerlo efectivo. ¿Es esto justo?

– Hay muchos que están de acuerdo con negociar los certificados porque lo consideraban dinero perdido y porque a la edad que tienen no les queda otra salida. 

– Bueno, pero los que han estado anhelando ese dinero por todo ese tiempo esperan, al menos, que les quede  buena parte de él y no tengan que pagar parte de ese monto para acortar el tiempo que se ha prolongado más con las fechas aprobadas para redimir los certificados.

– De acuerdo con los cálculos, son 450 millones de dólares que se deberán devolver a sus legítimos propietarios, no que el Gobierno se quede con parte de él como recompensa.

– Los más de 400 mil panameños esperaban un resarcimiento real y humano. De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, resarcir significa indemnizar, reparar o compensar un daño, perjuicio o agravio.

– Señala que al agraviado se le debe devolver, en su estado original o prístino, el bien dañado o agraviado. ¿Sufrieron los panameños de esa época algún daño o agravio?

– La empresa privada también debería apoyar a los sufridos panameños en su reivindicación porque, al final, todo ese dinero quedará en manos de ella, porque los beneficiarios saldrán a comprar artículos que necesiten, a pagar deudas, comprar alimentos y cumplir con otras necesidades diarias.

– Esperar hasta la fecha de vencimiento para cobrar el valor completo de los certificados o hacer el negocio ahora será una decisión muy difícil para los que menos tienen.

– Sin embargo, la empresa privada podría mediar en el asunto y aceptar los certificados, como en el pasado con el Cepadem, para pagar impuestos y así contribuir con los conciudadanos que viven en aprietos.

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