
Por Eva E. Montilla
– Promover la lectura que se comprenda y con velocidad, entre quienes enseñan a la niñez y a la juventud panameña, es uno de los programas que desarrolla la Fundación de los Clubes Rotarios de Panamá (FCRP) anualmente, cuya edición 2026 finalizará hoy, 12 de mayo.
– Como parte de ese proyecto, el grupo de maestros que labora en áreas de difícil acceso y participan en el V Programa de Lectura Comprensiva y Veloz “George Richa”, organizado por la FCRP, tuvo la valiosa oportunidad de departir con la Dra. Irene de Delgado, presidenta de la Academia Panameña de Literatura Infantil, escritora, docente universitaria, investigadora y promotora cultural, ayer 11 de mayo de 2026.
– La Revista LEA estuvo en esta sesión y por ello comparte en esta edición un extracto de las palabras de la Dra. Irene de Delgado, quien es docente:
– “Fui maestra y he quedado conviviendo con los niños y acercándome a ellos. He descubierto que tengo afinidad con eso, porque también hay algo, cuando uno trata con niños, es el calor humano y eso es la motivación.
– Con los niños uno tiene que gastar mucha energía y puede ser muy agotador, pero es la actividad.
– ¿Cómo motivar a los niños que están en comunidades rurales? Quizás eso les facilita un poco más que los niños se motiven con la lectura, con la lectura en directo y la acción en directo.
– Considero que los niños que están en áreas urbanas, muy avanzadas tecnológicamente, es bien por un lado, pero tampoco lo es, sobre todo para los más pequeños.

– Hay mucha crítica sobre el uso del internet y todo, y es difícil establecer una balanza entre lograr que los niños se motiven con una historia, sin tener relación con los aparatos, y eso es bien importante.
– Creo que ustedes maestros lo saben, y creo que ustedes deben hacerlo muy bien, porque quizás en ciertas áreas no hay mucha relación con la tecnología, y eso les da, hasta cierto punto, una ventaja.
– Viví mucho tiempo en Europa, era el momento en que todavía no estábamos, no habíamos llegado a este uso excesivo de celulares y de tecnologías. Era un gusto ver, cuando llegué, recién graduada, aquí, y me encontré en un salón de clases, con colegas de literatura y lengua, francesa e inglesa, y mis compañeros tenían un cúmulo de lecturas. Sí, un cúmulo de lecturas, que para mí, que me consideraba buena lectora, estaba en un retraso increíble.
– Los profesores ya hablaban, como tácito, sobreentendido, que conocíamos una serie de autores importantísimos, no sólo para Francia, sino para el mundo, y entonces me tocó a mí esa carrera de ponerme en línea.
– La lectura y el conocimiento de autores es sumamente importante, no necesariamente tiene que ser conocer autores para niños, sino conocer hechos culturales en general.
– La técnica de adaptarlos a los niños viene después y esa relación con ellos es bien importante para lograr hacerlo. ¿Cómo hacemos nosotros? Generalmente convocamos como Academia a antologías anuales. Este año, la antología es sobre el Congreso Anfictiónico de Panamá.
– El límite de qué se puede, de hasta dónde va la comprensión, digamos, de primer grado, primeros lectores, que es más bien juego y motivación, a los que ya leen 10 años en adelante, eso a veces depende del niño. Supongo que en un salón de clases, la maestra se va dando cuenta de lo que puede interesar al público, a la mayoría por lo menos, pues cada uno tiene su gusto particular.
– Eso y el bagaje cultural, las lecturas que ustedes han tenido, les convierten en personas capaces de tratar cualquier tema y adaptarlo a los niños. Para empezar, les digo que la tendencia mundial de la literatura infantil, y en la que yo creo, es que cualquier tema se puede tratar en un cuento.
– Cualquiera, pero depende cómo y de la técnica que tenemos. Lo que tenemos que tratar es de llegar al lector, entusiasmarlo ya sea con una aventura que ellos quisieran, con un héroe que ellos quisieran ser. En el caso de Simón Bolívar, el héroe es Simón Bolívar, porque Latinoamérica tiene sus héroes, no solo los que están en Disney. Y eso es lo que hay que hacer.
– ¿Qué tema tan difícil como el tema de la muerte? El tema de la muerte también puede y debe ser tratado. ¿Cómo sanar la pérdida de un familiar? Me tocó leerle este libro a unos niños que se llama “La herida”. Es de un norteamericano, pero actualmente la literatura para niños se ha enriquecido con ilustraciones muy llamativas.
– Eso también es importante. Antes tomábamos un libro, leíamos páginas llenas de letras y estaba bien. A los niños uno se tiene que adaptar. Al niño uno lo prepara para motivar la atención. Uno no puede llegar y decir, bueno voy a leerles un cuento.
– En el caso del libro “La herida”, uno les dice: Fíjense en este niño, ¿cómo está? Está triste, ¿cierto? Ustedes quieren saber por qué está triste y ya de ahí se engancha. Uno siempre busca algo para capturar la atención.El niño sigue, va a jugar, se lastima la rodilla. A todo esto no ha mostrado el tema principal. Se lastima la rodilla, tiene una herida.
– Acá hay un papá, un papá que lo recibe y que él está muy disgustado comiendo, no quiere comer y uno se va preguntando, pero ¿qué le pasa? Y los niños van prestando atención. Acá el papá también está triste, el niño está triste. El niño mira por la ventana.
– Uno va dándose cuenta que el niño ha perdido a su mamá. Pero eso viene poquito a poco. Porque empezar con decir el tema de la muerte, no. Es poco a poco. Uno se pregunta y el niño no tiene quien le cure la herida. Por eso este cuento se llama La Herida.
– El niño por todos lados siente el olor de su mamá. ¿Dónde está su mamá? Se conjuga el olfato, el olor dentro de la casa con la herida de su rodilla, que no llega a sanar. Y al final encuentra a la abuela. La abuela viene, lo sana y finalmente un día su herida ha cicatrizado, es la metáfora de la herida, ha cicatrizado y él puede finalmente dormir.

– Abre las ventanas y ya no siente más ese olor de la madre. Es una especie de liberación. Cuando yo leí este cuento a un grupo, veía a una niña en el fondo triste y empezó a sollozar.
– La niña había perdido a su mamá hacía poco. Pero al final la niña viene a donde mí y me dijo, ¿dónde puedo conseguir ese libro? Es decir, que eso la tocó. Y eso es lo que queremos hacer con cada cuento.
– En El Siglo, una compañera de aquí de Pasajeros en Tránsito escribe y algunas veces, los domingos, sale un cuento. El de esta semana, fue interesante porque cada cuento tiene una moraleja, un mensaje que nunca debe ser directo. Ustedes ven como llegamos a este mensaje sin ser directo.
– En el cuento del domingo, que es el de un perico, una familia va en la carretera, en un carro, pasan y ven un perico lastimado en medio de la carretera, siguen. El niño obliga a los papás que regresen, toman al perico, se lo llevan a la casa, lo curan y después le dan la libertad. Finalmente, el amor es dar la libertad. Ese siempre es un mensaje, pero antes es la aventura, el motivar a que presten atención.
– ¿Qué pueden hacer? Muchos de ustedes quieren, quizás, escribir. Nuestros primeros autores infantiles no solo en Panamá, en todos los países, son maestros. ¿Por qué? Porque quizás son los más capacitados, por el contacto que tienen con los niños de saber qué les puede gustar.
– Tienen ahí una herramienta enorme. Ustedes tienen la herramienta. Con los nuevos personajes infantiles que hay, que estoy un poco desfasada, pero uno trata de ver qué les gusta detrás. Los héroes, los superhéroes, de un programa de televisión van a un parque y tirándose una pelota como si tuviera una guerra, una batalla.
– La antología que tenemos de Simón Bolívar, esa es otra cosa. Escogimos y debo decirles que en esa antología hay una progresión de estilo. En el primer capítulo están los cuentos que pueden ser leídos por un niño más pequeño, ya lectores. En el segundo, niños un poco más grandes y ya los demás son jóvenes, va escalonado. Así es la temática y la manera de decirlo.
– En uno de esos cuentos que están en el capítulo dos, se resalta mucho el asunto del género. Porque en la época de Bolívar, eso es otra cuestión. En sus comunidades ustedes lo ven, ahora está de moda, lo de eliminar el machismo.
– El feminismo, que no consiste en gritar más alto, sino, el feminismo consiste, en mi opinión, en una verdadera independencia, una independencia en todo sentido.
– Allí en ese capítulo discutíamos esto de Simón Bolívar y las diferentes relaciones que tuvo con las mujeres. Hay el asunto de que las mujeres también combatieron al lado de Bolívar, también hicieron parte de esto. Pero en uno de los cuentos que nos enviaron de Perú, salía, el título es, “Juana, la guerrillera”.

– El cuidado no tiene que ver con la terminología, quizás si ese cuento hubiese sido escrito en estos momentos, o sobre un tema actual, guerrillera significa quizás otra cosa. Igual que el cuento de Moisés Pascual, que lo criticaron, que es un miembro de una iglesia, porque se llama “La pandilla del Guayacán Azul”. Un tremendo escritor, Moisés Pascual, parte de la Academia, pero la palabra pandilla molestó.
– ¿Molestó por qué? Porque las palabras cambian de significado. La pandilla ahora tiene una connotación negativa, pero en la época de Moisés, y en mi época, pandilla era un grupo de chiquillos que se reunían a hacer travesuras. La gallada. Pero ven, cómo con el vocabulario también uno tiene que actualizarse.
– También escoger un hecho histórico. En mi obra, “Cuentos patrióticos”, pongo el 3 de noviembre y todo lo que sucedió después y lo hago un cuento de ficción. Donde un niño imaginario del siglo XXI viaja a esa época.
– Imaginar cómo se siente ese niño con lo que ve. Él llega vestido como un niño de la actualidad y se encuentra con vestidos diferentes, con actuaciones distintas, con hechos históricos que están pasando, que él no sabe lo que está pasando. Así que esa es otra forma de hablar.
– Otros cuentos muy interesantes son los que abordan las costumbres de nuestros diferentes grupos humanos. Tenemos un escritor dentro de la Academia que se llama Leadimiro González y acaba de publicar un libro. Fue criado en la ciudad, pero siempre mantuvo el contacto con la isla (Guna Nega).
– Ha desenterrado un poco de mitos y leyendas de la comunidad guna, y los ha transformado en cuentos muy interesantes. El último es El Lagarto de la Laguna, y es basado sobre una leyenda guna. Eso es muy interesante”.
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