La vigilancia del sistema eléctrico es vital para asegurar la continuidad operativa

Expertos recomiendan aprovechar la temporada seca para revisar tableros, cableado y sistemas de respaldo eléctrico, reduciendo riesgos de interrupciones operativas. (Foto, Grupo EULEN).

Colaboración del Grupo EULEN 

– Una temporada seca que mantiene su impacto en la demanda energética hasta el mes de mayo, es por la que atraviesa Panamá actualmente.

– Este incremento prolongado en el uso de sistemas de climatización en oficinas, comercios e industrias ejerce una presión acumulada sobre las instalaciones eléctricas, lo que suele detonar fallos críticos si no se ha realizado un mantenimiento preventivo adecuado.

– La vigilancia del sistema eléctrico es vital para asegurar la continuidad operativa en el cierre de este ciclo de alta temperatura.

– El Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá ha señalado en distintas ocasiones que los cortocircuitos, las sobrecargas eléctricas y el deterioro del cableado figuran entre las causas frecuentes de incendios estructurales atendidos en el país, muchos de ellos vinculados a instalaciones eléctricas en mal estado o a la ausencia de mantenimiento técnico en edificaciones comerciales e industriales.

– “Los sistemas eléctricos de muchas empresas trabajan al límite tras meses de calor sostenido, debido al uso intensivo de aire acondicionado y equipos electrónicos”, explicó Antonio Pérez, gerente general de Grupo EULEN Panamá.

 – Agregó: “Cuando las instalaciones no están preparadas para esta demanda acumulada en el cierre de la temporada seca, comienzan a aparecer señales de alerta que pueden derivar en incidentes graves”.

– Ante esa realidad, los beneficios de realizar revisiones y mantenimiento preventivo se reflejan en cuatro frentes: Disminuye el riesgo de accidentes eléctricos e incendios al detectar condiciones inseguras a tiempo, mejora el desempeño energético de motores, tableros y sistemas asociados evitando consumos innecesarios, prolonga la vida útil de equipos críticos y reduce interrupciones operativas que golpean productividad, servicio y reputación.

– A esa lógica preventiva se suma un elemento que muchas empresas ya no pueden dejar para después: el cumplimiento normativo. Las buenas prácticas en mantenimiento eléctrico empresarial se apoyan en estándares reconocidos como la NFPA 70, además de referencias técnicas clave para mantenimiento y seguridad. 

– “Un plan preventivo bien ejecutado ayuda a reducir riesgos, mejora la eficiencia energética y respalda el cumplimiento de normas como NFPA 70, 70B y 70El, las cuales funcionan como guía para planificación y mantenimiento de equipos eléctricos, incluyendo metodologías como termografías, pruebas de aislamiento, periodicidad de revisiones y seguridad eléctrica. Para las empresas, esto no es teoría: es continuidad operativa y control sobre su infraestructura crítica”, añadió Pérez.

– Por otra parte, en el ámbito laboral, la seguridad eléctrica también forma parte de las responsabilidades legales de los empleadores.

– El Código de Trabajo de Panamá, en su Artículo 282, establece que las empresas deben garantizar condiciones adecuadas de seguridad en el lugar de trabajo y adoptar medidas preventivas para evitar accidentes que puedan poner en riesgo a los colaboradores.

– Expertos de Grupo EULEN Panamá indicaron que el mantenimiento eléctrico preventivo es una de las herramientas más efectivas para reducir riesgos operativos y proteger la seguridad de los trabajadores, especialmente al enfrentar el cierre de una temporada seca con alta demanda energética acumulada.

– Señales de alerta: ¿Cómo saber si su operación está en riesgo?

1.- Sobrecalentamiento en tableros o cableado: Cuando los sistemas eléctricos operan por encima de su capacidad, los cables, motores, maquinaria industrial y tableros pueden generar calor excesivo, lo que incrementan el riesgo de cortocircuitos o incendios.

2.- Fallos inesperados en la operación: Equipos que se apagan y variaciones de voltaje, son síntomas de sobrecarga que pueden dañar maquinaria costosa.

3.- Sistemas que ya no dan abasto: Instalaciones diseñadas hace años que hoy deben soportar una carga mucho mayor de servidores, sistemas de climatización y equipos electrónicos de alta gama.

4.- Riesgo de descargas eléctricas al personal: Cuando las instalaciones están deterioradas o no tienen las protecciones adecuadas, los trabajadores quedan expuestos a accidentes.

– En un entorno donde las empresas dependen totalmente de la energía, los expertos coinciden en que la seguridad eléctrica debe ser parte de la gestión de riesgos de cualquier organización.

– Contar con revisiones al día y planes de mantenimiento no solo mejora la eficiencia, sino que previene accidentes que ponen en peligro a los trabajadores y la estabilidad del negocio.

– Grupo EULEN Panamá trabaja bajo un modelo one to one, evaluando las necesidades específicas de cada empresa para diseñar planes de trabajo y presupuestos realistas, con foco en continuidad operativa, control y cumplimiento.

– En un país donde la época seca aumenta la exigencia sobre la infraestructura eléctrica, adelantarse al mantenimiento no es un detalle técnico: es una forma concreta de proteger la operación para que siga funcionando sin sobresaltos.

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