
Por Robert K. Fernández
– El método de copiar y pegar (“copy and paste”) es una práctica de investigación que realizan muchos estudiantes, sobre todo de secundaria, lo cual es una aberración que aprenden desde tempranas edades.
– Ahora se utilizan más las computadoras para acopiar información y los alumnos emplean con frecuencia este método para cumplir con los trabajos de investigación que los educadores les asignan como parte de su aprendizaje.
– Todos los años, los discentes tienen una carga especial de trabajos de investigación que, supuestamente, los ayudará a desarrollar sus habilidades de indagación y análisis del material recabado, el cual deberán redactar en sus propias palabras y no copiarla textualmente.
– Sin embargo, al parecer muchos profesores no los adiestran en la técnica de recabar información y planificarla de manera coherente y precisa. Para ello, los estudiantes deberán aprender a concebir ideas personales, usar sus propias palabras y tratar de presentar el trabajo de manera clara, coherente y precisa.
– El docente debe enseñarle al estudiante cómo recabar la información y cómo disponerla con el propósito de estructurarla mediante una composición privativa con sus propias palabras.
– Además, deberá respetar las ideas ajenas y no cometer plagio, es decir, tomar textualmente partes de la información ajena como si fuera propia. En todo caso, sí pueden citar la fuente de la cual tomaron una idea textual. El profesor deberá enseñarles la forma adecuada de hacerlo.
– Así, los alumnos deben entender que el plagio es un engaño que han estado cometiendo inconscientemente. Es una fórmula que han estado empleando durante años algunos profesionales sin importarles las consecuencias de su actitud.
– La Academia de la Lengua (RAE) define plagio como la copia de obras ajenas que hacen pasar como propias.
– Considerada una forma de engaño y una mala práctica, segùn la RAE, este hábito compromete la honestidad y la integridad académica de quienes caen en esta maña.
– La disponibilidad de contenidos mediante el uso de la tecnología puede contribuir a propiciar el plagio, al igual que el fácil acceso a contenidos y materiales a través del Internet.
– En ese sentido, el estudiante no solo respetará los textos que utilice durante la investigación, sino que también hará lo mismo con las gráficas, fotografías y otros recursos gráficos encontrados.
– ¿Qué sigue después? El estudiante tendrá que emplear técnicas de redacción para comunicar sus ideas ordenadas con claridad, concisión y con una sintaxis sencilla.
– Deberá ordenar los componentes de la oración, escoger palabras claras y precisas, y emplear más verbos que sustantivos. Debe asegurarse de aplicar verbos en cada oración.
– Asimismo tendrá que valerse de un lenguaje moderado. Si necesita ayuda, deberá recurrir a su profesor y buscar en textos especializados en materia de redacción e investigación, pero nunca caer en el plagio, lo cual podría persistir a lo largo de su vida profesional.
– La Univedrsidad Oberta de Cataluña, ofrece diez recomenndaciones que podrían servir para tener más claridad en el afán de lograr una mejor redacción para presentar los trabajos de investigación. Puede encontarse en “Google”.
– En síntesis, el alumno deberá planificar, esquematizar, redactar un primer borrador, y revisarlo para mejorar coherencia y ortografía. En todo caso, el uso de un lenguaje directo, desprovisto de artilugios, de oraciones cortas con orden lógico (sujeto + verbo + predicado) deberán sustentar mejor el trabajo de investigación.
– En fin, nada de copiar y pegar, lo cual no ayuda en nada a la educación eficaz y permanente de los estudiantes panameños. Un buen diccionario de sinónimos o uno de la Academia son buenos aliados para lograr un trabajo bien acabado.
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