
Por Eva E. Montilla, Revisa LEA
– En el marco de la realización de “GOVTECH2.0: El ecosistema de la innovación pública”, organizado por Cable & Wireless Panamá, C&W Business y +Móvil, el 5 de febrero, el viceministro de Finanzas, del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Fausto Fernández, precisó que “la digitalización del Estado no es un fin en sí mismo, sino es una herramienta para mejorar los servicios públicos, usar mejor los recursos y recuperar la confianza ciudadana”.
– “Creo que la parte más importante sobre lo que tiene que ver con políticas públicas y los que manejamos informaciones, es el hecho de que podamos establecer esa transparencia que da esa confianza ciudadana, y, al final, lo que queremos demostrar, no solamente la confianza ciudadana, sino también con los inversionistas”, explicó.
– Aclaró: “El enfoque del Estado debe ser en atraer esa confianza para nosotros poder seguir desarrollando el país hacia donde debe surgir. Obviamente, todo esto está enmarcado en un plan estratégico del Gobierno; lo de la transformación digital en un eje transversal para elevar la productividad del sector público y cerrar las brechas territoriales y sociales”.
– Destacó: “Más allá de solamente diseñar políticas públicas utilizando los datos como evidencia científica para poder diseñar esas políticas, el mayor impacto posible que pudiéramos tener, es esa memoria en la comunidad que también nos ayuda a cerrar esas brechas sociales, particularmente las zonas que son más marginadas, las zonas más pobres, las que viven en la ruralidad todo el tiempo”.
– Fernández puntualizó: “En esa línea avanzamos hacia un Gobierno que planifica, presupuesta y evalúa con datos, integrando información fiscal, social, sectorial, para maximizar el impacto de cada forma de invertir, de cada modo de invertir!.
– Igualmente señaló que “la digitalización fortalece la transparencia y la rendición de cuentas, reduciendo discrecionalidad, demora en trámites y costos para ciudadanos y empresas, facilitando la inversión en empleo y el emprendimiento”.
– El conferencista compartió que trabajan para crear la conexión entre el Ministerio de Comercio e Industrias, con el municipio, la Dirección General de Ingresos (DGI) y el Registro Público, por ejemplo, para no hacer trámites de llevar un papelito a una institución para que esa institución los engrape y entregarlos en otra entidad.
– “Si algo no pudiera hacerse, en línea, en cuestión de horas, demoraría 30 días, hasta la contratación de, qué sé yo, un abogado, un pasante o alguien. Permítanoslo, porque nuestro tiempo a veces tiende a ser más importante”, reafirmó.
– Comunicó que en la medida que la administración gubernamental logre esta meta, ya se trabaja en la interoperabilidad que funciona hasta ahora, pondrán en marcha otros nuevos productos o servicios estatales, para hacer más eficiente al Estado.
– “Pero ahí no termina todo -adicionó- porque el Estado tiene muchos datos, pero hay que hacer la división entre lo que es datos e información. El Estado capta muchos datos, yo diría que, por lo menos en el mes, la mayoría de los datos que hemos tenido son muy inútiles”.
– Aceptó que a nivel gubernamental necesitan información, datos útiles que les sirvan para poder tomar decisiones correctas.
– “Quisiera poder conectar los avisos de operación de un municipio para poder saber cuándo actividad económica ha reportado en la Dirección General de Ingresos, y si le están realmente generando valor económico a ese municipio”, acentuó.
– Fernández reveló que el municipio no lo mide, pese a que tiene muchos datos de las empresas; mientras que el Ministerio de Comercio e Industrias emite el aviso de operación, pero no tiene nada de información para darle seguimiento a las empresas, particularmente con las zonas francas, y los incentivos fiscales.
– “En términos concretos, el Gobierno impulsa la plataforma Panamá Conecta para digitalizar trámites y servicios, reducir tiempos de atención y desplazamientos y mejorar la experiencia ciudadana”, describió.

– Asimismo, ilustró: “A esto se suma la creación de innovación digital, el desarrollo de la nube gubernamental y el fortalecimiento de las estrategias de ciberseguridad. Al final hablamos mucho de datos y de competitividad, pero la ciberseguridad es altamente importante. El año pasado nosotros en la DGI, en particular, tuvimos dos eventos de hackeos”.
– Esclareció: “No fueron severos, no tuvieron un impacto relevante, pero los tuvimos. Y así, igual como todos los eventos con instituciones, tenemos algún tipo de acceso libre, tenemos conexiones a internet, tenemos muchas interacciones con las nubes. También hay vulnerabilidades que afrontamos”.
– Llamó la atención en que “la tecnología es una herramienta de inclusión social, al permitir una mejor focalización en subsidios, programas sociales y servicios públicos”.
– “De forma complementaria, promovemos estudios y bases de políticas públicas para fortalecer la infraestructura de telecomunicaciones y cerrar esas brechas de comunicación en las zonas rurales. Condición clave para una transformación digital equitativa”, añadió.
– En este sentido, citó otras acciones: “La transformación digital equitativa es, en la medida en que vamos construyendo nuevos programas sociales, algunos de ellos sí son subsidios, otros son ayudas sociales que tienen que ver con la forma en la que medimos dónde están las vulnerabilidades de estos sectores para poder focalizar realmente estos subsidios”.
– Fernández expuso que “para eso necesitamos datos, información, conectividad y hablar desde nuestras instituciones; muy en particular, desde el MEF, este proceso se traduce en una gestión pública más eficiente y responsable”.
– Reseñó que “la transformación digital es una herramienta central para mejorar la calidad del gasto, no sólo para automatizar procesos. Hemos estado trabajando muchísimo para automatizar procesos”.
– Arguyó que, en lo referente a lo que administran particularmente el MEF y el MICI, para hacer mucho más rápido los procesos que tienen que ver con los pagos y las cuentas de proveedores del Estado, buscan quitar de encima “el estigma de que el Estado no paga, sí paga, pero paga tardísimo. Y queremos reducir eso”.
– Continuó: “Tenemos un promedio de 240 días, si no me equivoco, en cuentas por pagar, en tiempo de cuentas por pagar, y tenemos que reducir eso. Quisiera salir de aquí, o preferiblemente que no me boten, salir por la puerta ancha, habiendo reducido eso a 90 días, por lo menos, que es esta manera internacional”.
– Apuntó: “Circular el dinero más rápido, circular con la economía más rápido, tenemos que entender eso. Para hacerlo necesitamos mejorar el proceso, utilizar la data a la que tenemos acceso, una realmente relevante para poder diseñar esos procesos de compensación que sean más eficientes”.
– De igual manera advirtió acerca de los riesgos del Estado como los ambientales y la necesidad de tener modelos tecnológicos que ayuden a prevenir o prever desastres naturales, zonas inundables, cómo eso afecta, por ejemplo, la producción de alimentos, de vital necesidad.
– En este orden distinguió los eventos en donde antes no sufríamos, pero que ahora sí como huracanes, particularmente en las áreas de mayor producción de alimentos en Panamá.
– “En los últimos dos años hemos tenido dos huracanes. El calentamiento global o el cambio climático es un efecto real y necesitamos utilizar esa tecnología para poder medir los riesgos y tratar de mejorar nuestra respuesta a ellos”, manifestó.
– Por otro lado, narró acerca de la transformación de la DGI “para que sea más rápida, más inclusiva, para compartir la base fiscal, para compartir la educación fiscal. Esos son los conceptos muy distintos”.
– “Estamos integrando detección de anomalías para descubrir casos de fraude, para fiscalizar realmente al contribuyente y, de hecho, para premiar a los contribuyentes que si están al día y que si cumplen con sus obligaciones”, resaltó.
– Dijo: “Porque la administración fiscal no solamente tiene que ver con tener a un fiscalizador detrás de uno y revisando usted las cuentas por meses metido en tu departamento de contabilidad. También es, si estás cumpliendo con tus deberes, entonces premiarte por el hecho de que lo estás haciendo”.
– “Siento que la transformación digital dentro de la DGI, toda esta detección de anomalías, la utilización de la inteligencia artificial, precisamente, para descubrir dónde están esos patrones, nos ayuda a nosotros también a tener una mejor relación con el contribuyente, con el ciudadano”, divulgó.
– Remarcó: “Tenemos que pensar en grande. Tenemos que pensar en cómo nosotros realmente queremos vivir en el mundo de Schwarzenegger, aunque no sé cuál de las tres películas de Schwarzenegger resultó de ellos, pero si queremos ir en esa dirección en donde la interacción por el Estado sea como un servicio de streaming, algo que no requiera mucho tiempo, lo puedo hacer en mi casa, probando un café un sábado a las 7 de la noche si se me olvida hacer algo y no hay ninguna consecuencia por eso”.
“El objetivo nuestro al final es muy claro. Es un Estado más eficiente, más confiable y cercano a los ciudadanos que ponga la tecnología al servicio de las personas”, concluyó el viceministro Fausto Fernández.
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