Las brechas ocultas en la investigación sobre el comportamiento de hormigas neotropicales

Otra especie de cortadora de hojas, Atta cephalotes, es una de las cuatro hormigas neotropicales más estudiadas en investigaciones publicadas recientemente. (Foto, Peter Marting).

Colaboración del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales

– Un estudio reciente del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) reveló que, a pesar de su impacto ecológico desproporcionado, la diversidad de hormigas en los trópicos americanos y su comportamiento siguen siendo poco estudiados.

– Hay más de 3,400 especies conocidas de hormigas en los trópicos americanos y aún más por descubrir. Pero solo cuatro especies reciben la mayor atención de los investigadores.  

– Las hormigas, junto con avispas y abejas, pertenecen al tercer grupo de insectos más abundante y diverso. Los artrópodos, el grupo de invertebrados que incluye insectos, son el grupo animal más grande de la Tierra, tanto en número como en diversidad, y, sin embargo están poco representados en publicaciones científicas. 

– La investigadora y comunicadora científica de STRI, Rosannette Quesada Hidalgo, preguntó qué se ha publicado sobre las hormigas en América en los últimos años.

– Su estudio State of the ant: How broad is our recent knowledge of Neotropical ant behavior? confirmó que, a pesar de la diversidad de especies neotropicales, no se está dando suficiente investigación para entender a estas hormigas o su comportamiento. 

– «Nos estamos centrando en menos del 1% de las especies conocidas y nos estamos perdiendo mucha información útil para identificar otras especies que podrían convertirse en invasoras, plagas de cultivos o que podrían arrojar luz sobre la evolución de la sociabilidad», explicó Quesada.

– Publicado en la revista Frontiers in Insect Science, los coautores del artículo Quesada, Yorlenis González, Dumas Gálvez, Peter Marting, Armando Castillo-Pimentel, Jane Aguilar, Stephen Cox, Carrie Smith y Sabrina Amador, revisaron publicaciones centradas en las hormigas neotropicales entre 2015 y 2022. 

– Descubrieron que los estudios cubren solo alrededor del diez por ciento de las especies de hormigas neotropicales; más específicamente, la investigación de los últimos años se centra en especies invasoras o especies que causan daños económicos, y solo alrededor del ocho por ciento de los estudios se centran en el comportamiento de las hormigas. 

– La hormiga argentina Linepithema humile, las hormigas cortadoras Atta sexdens Atta cephalotes, y la hormiga de fuego Solenopsis invicta, son las cuatro especies más estudiadas.

– La hormiga argentina y la hormiga de fuego son especies que se han extendido ampliamente fuera de su área geográfica, volviéndose invasoras y causando daños por miles de millones de dólares.

La hormiga argentina (Linepithema humile) es una de las cuatro especies más estudiadas en los trópicos americanos en los últimos años. (Foto, Philip Herbst, de http://www.antweb.org).

–  Las hormigas cortadoras de hojas, que lideran el número de estudios, son una parte importante de los ecosistemas neotropicales y un ejemplo clásico de mutualismo con hongos, pero también son conocidas por su impacto negativo en jardines y cultivos importantes como el café, el cacao, los cítricos, el algodón y más.  

– «El estudio del comportamiento de las hormigas parece centrarse principalmente en las hormigas que nos afectan a los humanos», señaló Quesada.

– «Más de la mitad de las especies estudiadas en publicaciones recientes sobre el comportamiento de las hormigas fueron registradas una sola vez en todos los estudios examinados, lo que significa que nos podríamos estar perdiendo nuevos comportamientos, novedades y adaptaciones de las hormigas por descubrir», añadió. 

– El estudio también informó de un desequilibrio geográfico: los investigadores encontraron que la mayoría de los estudios utilizaban hormigas recolectadas en Brasil, Panamá, Costa Rica y México para estudios sobre su comportamiento. 

– «Brasil tiene mucha biodiversidad, siendo el país más grande de América Latina, y mucha historia de estudio de hormigas», dijo Quesada.

– «Panamá y Costa Rica, a pesar de ser más pequeños, se benefician de contar con organizaciones de investigación, como la Organización de Estudios Tropicales (OET) en Costa Rica y STRI en Panamá, considerada pionera en estudios neotropicales”, detalló.

– “A pesar de esto, por ejemplo, hay 41 especies de hormigas endémicas en Panamá, hormigas que solo se encuentran en un lugar del mundo, pero se sabe muy poco sobre ellas”, indicó. 

– En contraste, los investigadores no encontraron artículos recientemente publicados que estudiaran hormigas en países centroamericanos como Nicaragua, Honduras, Guatemala, Belice y El Salvador, a pesar de la alta biodiversidad de hormigas en estos países y algunos de ellos con una superficie mayor que Costa Rica y Panamá. 

– Estudiar el comportamiento animal, independientemente del tamaño del animal, ayuda a comprender mejor los patrones en la naturaleza. Observar el espectro conductual de las hormigas nos ofrece una ventana a la evolución en acción: mostrando cómo surgen las innovaciones, cómo se adaptan las especies y cómo tomó forma uno de los sistemas sociales más notables de la naturaleza.

– «Al igual que los humanos, las hormigas viven en sociedades y tienen que lidiar con problemas similares, como el tráfico, el diseño de senderos, la gestión de residuos y las epidemias», dijo Sabrina Amador, científica de STRI y coautora del artículo.

– Amador coescribió recientemente un estudio sobre cómo las hormigas cortadoras de hojas que transportan cargas muy grandes pueden tener puntos ciegos, ya que golpean el suelo con sus antenas menos tiempo que las hormigas que llevan pesos más ligeros.

– Al igual que los humanos, las hormigas cortadoras pueden tener problemas con posibles atascos causados por individuos que llevan trozos de hojas demasiado grandes, debido a las posibles dificultades para lidiar con obstáculos o irregularidades en los senderos. 

– Otros comportamientos interesantes en las hormigas incluyen la eliminación de basura, el control de enfermedades, la comunicación, la dispersión y localización de colonias, la búsqueda de alimento y depredación, la estructura social y la toma de decisiones. 

– Los investigadores destacan la necesidad de ampliar los estudios sobre especies de hormigas menos conocidas, áreas geográficas poco estudiadas y comportamientos.

– Cubrir esta carencia de conocimiento podría ser fundamental para predecir y prevenir costosas invasiones biológicas de hormigas, daños económicos costosos en cultivos importantes, y clave para desarrollar soluciones de gestión y conservación, así como avanzar hacia la comprensión de la evolución de la socialidad.

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