
Por Eva E. Montilla, Revista LEA
– A veces escuchamos a las personas que anhelan viajar al interior del país para disfrutar de la naturaleza y respirar el aire puro que nos obsequian las arboledas, el frescor de los ríos, el sol en las playas, características de las comunidades que aun llevan una coexistencia de respeto con el medio ambiente, pero no pueden ir más allá de sus comentarios, por el factor dinero.
– Es obvio, ya sea individualmente o en familia, un desplazamiento fuera del hogar, aunque sea a visitar a la parentela, requiere de una inversión económica, a veces mínima, sin embargo, si no se ha construido un ahorro para ese movimiento, es complicado obtenerlo de los ingresos diarios, semanales, quincenales o mensuales.
– Para esas situaciones aun contamos con las áreas revertidas, aquellas que formaron parte de la administración y defensa del Canal de Panamá, en las que habitaban civiles y militares estadounidenses, donde se convivía felizmente con los bosques, plantas ornamentales y animales nativos que transitaban libremente por esos entornos.
– Pese a la construcción de edificios y reedificación de viviendas, muchos casos alejados de los modelos arquitectónicos que identificaron a la franja canalera y que debieron conservarse como estructuras históricas, que formaron parte de la presencia estadounidense y del devenir de la República de Panamá, el ecosistema se ha resguardado en ciertos sectores.

– ¿Dónde encontramos ese paisaje natural, del área canalera? En Balboa, Ancón, Los Ríos, Clayton, Gamboa, Albrook y Calzada de Amador, principalmente. Para llegar a estos sitios se puede hacer en autos propios, transporte colectivo, el Metro y a pie.
– Los parques existentes son los lugares ideales para sentarse y apreciar la naturaleza, además, si hay niños en esa gira, que disfruten de los aparatos de entretenimientos gratuitos que hay en aquellos sitios de recreación y esparcimiento, al aire libre.
– Tanto personalmente como con la prole, o grupos de amistades, los costos se minimizan si se llevan meriendas preparadas en el hogar, así como agua o bebidas de frutas naturales, porque lo importante es gozar de ese encuentro con la Madre Naturaleza.

– En los lugares mencionados se podrán observar a la familia de venados que pasea cerca de la Avenida Morgan, en Balboa; los faisanes, gatos solos y ñeques, en Los Ríos; las guacamayas, loros y otras aves, en Clayton y Albrook; los pelícanos, palomas y otros, en Amador; colibríes, monos, guacamayas y reptiles, en Gamboa.
– Considero que es un privilegio contar con este sistema natural dentro de una ciudad como la capital panameña. Instamos a los residentes y visitantes nacionales y extranjeros a que concurran a esas zonas, e igualmente a que las conservemos.

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